¿Caro?
¿Es caro tu servicio?
Me preguntan a veces…
Me recuerda la anécdota que contaba alguien sobre una persona que fue a un concesionario de automóviles Jaguar.
Le atendió una señorita muy amable, le puso un café (que estaba exquisito), le invitó a sentarse en una butaca súper cómoda y elegante, en una sala muy bien decorada a través de cuyas cristaleras se veían varios de los modelos de automóviles, todos brillantes, y le dijo que
enseguida vendría una persona a atenderle personalmente.
Mientras tanto, él se puso a hojear uno de los catálogos.
Pocos minutos después, cuando llegó el comercial muy bien vestido y lo saludó con unos modales impecables, lo primero que dijo el cliente fue: “¿Cuánto cuesta este modelo?” señalando el modelo que le había llamado la atención.
El comercial sonrió muy amable y educado y le dijo, “Me temo que si tiene que preguntar el precio le va a resultar muy caro”.
Es decir, si planteas la pregunta así, es posible que te lo parezca.
Pero mucho más caro es que tu negocio no facture lo que tendría que facturar.
Infinitamente más caro.
A veces no nos damos cuenta de que lo que estamos dejando de facturar es como si fuese dinero que hemos desperdiciado.
Que hemos tirado a la basura.
Esos 100.000 o 200.000 € de más al año que ya podrías estar facturando, si hubieses dejado de estar corriendo de acá para allá constantemente, son el precio que estás pagando por no hacerlo.
Y me da igual si son 50.000€ o 500.000€.
25.000€ o 1.000.000€
A lo que voy es que si no tenemos criterios claros sobre esto, estamos pagando un precio muy caro.
Criterios diáfanos sobre lo que podríamos estar facturando a estas alturas.
No tener estos criterios claros está costando caro.
Por que nos permite instalarnos en la sensación de que esto “será lo normal”.
No te parecerá que te está costando caro, porque aparentemente no ha salido de tu bolsillo.
Pero es como si te tocase la lotería y lo único que tienes que hacer es buscar dónde está el billete que compraste y llevarlo a la administración de lotería… pero te da tanta pereza…, lo medio buscas un día, no lo encuentras, te dices que “a ver si lo buscas….” al final lo
pospones y un día te has olvidado.
Y ese dinero ya no te llega.
Algunos criterios de lo que podrías estar ganando - de manera razonable.
Un criterio, por ejemplo, es que si has puesto por tu cuenta como consultor, coach, asesor o cualquier tipo de servicio profesional, en 6 meses deberías estar ganando suficiente para vivir. En 1 - 2 años tendrías que estar ganando como para tener ahorrado dinero para vivir
un par de años.
Otro criterio: si has puesto tu negocio hace más de 2 años y aún no puedes desentenderte de las tareas de producción, probablemente estás facturando menos de la mitad de lo que podrías.
¿Caro?
Preguntarse si es caro es obviar el motivo por el que alguien invierte en algo.
¿Es caro un móvil de 900€?
A mí me parece un dislate.
Pero veo a chavales y chavalas con menos de 18 años con miles de euros encima.
No en efectivo sino en móviles, zapatillas, chandals (y, parece que conforme sube el precio baja el buen gusto, pero este es otro tema).
Es decir, caro o barato siempre depende.
De lo que consigas.
También para los chavales es una inversión - pagada por su padres, supongo - en autoimagen, autoestima, sensación de pertenencia, sentir que valen.
Sí, es triste que así sea, quizá estemos de acuerdo en eso.
Pero me refiero a que el coste aparente (los 900€) lo es sólo para el que no está recibiendo estos beneficios.
Para el que sí necesita esto para aumentar su autoestima a su pertenencia, no es un gasto, es una inversión.
Necesaria.
Ineludible.
Pues eso, se trata de si quieres invertir en conseguir una nueva autoimagen como persona emprendedora de éxito.
Sentir que vales.
Aumentar tu autoestima.
Y tu cuenta bancaria.
Y tu tiempo libre.
Y tu capacidad y libertad para hacer cosas.
¿Caro?
En cualquier caso, e incluso en el rango más alto de mis programas, siempre te costará menos de lo que te costaría contratar a alguien para contestar al teléfono y hacer tareas administrativas para tu negocio.
Mucho menos.
El retorno para tu inversión sería mucho mayor.
Trabajar conmigo puede parecerte caro, como digo, pero se trata más bien de pensar en qué inversión quieres hacer para recuperar esos miles y miles de euros que deberían estar en tu bolsillo, pero se los ha llevado otro.
Si el “status quo” te vale, entonces soy muy caro.
Si no te importa seguir posponiendo conseguir que tu negocio esté al servicio de tu vida y no al revés, y facturar lo que podrías estar facturando, entonces mi servicio no es caro.
Es carísimo.
Ahora si buscas un negocio en el que lo que yo cobre no se note casi, entonces es un regalo.
Aquí puedes solicitar una entrevista, si es que esto te interesa.
Al solicitar la entrevista, te pediré que rellenes un formulario.
Rellenar el formulario es muy importante.
Es tan importante que si no lo rellenas, no se formaliza la entrevista.
Me ayudará a ver si existen las condiciones para trabajar juntos.
No puedo ayudar a todo el mundo.
Así es.
Así no nos llamamos a engaño.
Tu tiempo es muy valioso.
El mío también.
Así no perdemos el tiempo ninguno de los dos.