Si no tienes identificado tu objetivo, cualquier cosa, especialmente si “suena” a urgente: una llamada, un email de un cliente, un pequeño problema… te parecerá una buena utilización de tu tiempo.
Si salgo a “dar una vuelta”, de paseo, da igual si me dirijo hacia la izquierda, la derecha, si sigo recto.
Incluso si retrocedo.
Como mi objetivo es “dar una vuelta”, mientras siga caminando, todo va bien.
Pero si voy a la farmacia, por ejemplo, entonces no da igual en qué dirección camino.
Aunque por la izquierda haya gente interesante, por la derecha unas tiendas que me gusta ver, y a mi espalda hay un paisaje agradable… si tengo que ir a la farmacia, será mucho más probable que me dirija directamente hacia allí.
¡Y ni te cuento si tengo prisa para llegar a la farmacia, porque van a cerrar, o porque lo que necesito es urgente!
De repente, las otras posibilidades quedan muy remotas: es muy difícil que me aparte del camino.
Tengo muy claro dónde voy, y que quiero llegar cuanto antes.
En tu pequeño negocio es muy parecido.
Si no tienes un objetivo preciso y un plazo muy concreto, es muy fácil que cualquier cosa que se presente te pueda parecer un uso “razonable” de tu tiempo.
Y después de esta cosa, la siguiente (porque la vida no deja de presentarnos cosas interesantes, nuevas, urgentes… incesantemente. Ni nunca va a dejar de hacerlo).
Siento ser yo quien te lo diga: la mayoría de los pequeños empresarios, o profesionales independientes, llevan su proyecto como si hubieran salido a “dar una vuelta”, y no como si fueran a la farmacia y tengan que llegar a una hora concreta.
Y esto se ve en el resultado: muchas horas, poco beneficio y un negocio que se parece mucho más a un puesto de trabajo sin límite horario que a un negocio exitoso que te permite vivir como quieres.
Si esto es lo que quieres, no pasa nada.
Pero si no es lo que quieres, entonces quizá te venga bien comportarte como si fueses a la farmacia.
Como si fueses a algún sitio, vamos.
Porque lo primero que necesito si quiero llegar a algún sitio, es decidir dónde voy.
Es una manera completamente diferente de abordar e interpretar tu día a día.
Y la diferencia se ve en lo que haces día a día, y en los resultados que obtienes.
Ya sé que es más fácil dejarse llevar... si esta es tu mentalidad.
Pero quizá ya estás viendo que esto de estar en tu negocio como si hubieses salido a dar una vuelta, suele generar un círculo vicioso en el que acabas con la sensación de que no avanzas...
Mes tras mes.
Año tras año.
Si te ves en esta situación y quieres hacer algo, quizá te pueda interesar el programa de coaching en grupo Mindset
Emprendedor.
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Si no acabas de tener claridad sobre lo siguiente que tendrías que hacer.