Hace un par de años estuve viajando por Marruecos.
Es un sitio espectacular.
Hacía años que andaba detrás de ir, pero nunca me había decidido.
Pero esta vez, iban unos amigos y me apunté.
Realmente es un viaje impresionante.
En algunos lugares parece que retrocedes cientos de años.
Pueblos en medio de montañas perdidas, hombres con la caperuza puntiaguda de la chilaba rifeña cubriéndoles la cabeza caminando por las carreteras de montaña, o cuidando de cabras.
En otros lugares, como en Rabat, parece que estuvieras en Paris.
Edificios modernos, avenidas anchísimas, gente vestida a la última moda europea.
En todos los sitios se dirigen a ti en perfecto francés.
Muchos contrastes.
Una cosa que me chocó mucho es algo que vi en la medina vieja de Fez.
Allí, como en tantos otros lugares orientales, todos los que venden algo parecido están en el mismo sitio.
Los que venden telas todos en un mismo sitio.
Los que venden mantas, todos en un mismo sitio, uno al lado del otro.
Los que venden utensilios de cocina, todos en un mismo sitio, uno al lado del otro.
Los que venden herramientas, todos en un mismo sitio…
Y así…
Antes en España, e imagino que en muchos otros sitios, también era así.
Los diferentes oficios se ubicaban en la misma calle y las calles se conocían por el nombre de los oficios.
En Granada, por ejemplo, están las calles de Calderería, Boteros, Canasteros, Cerrajeros…
En Madrid está la Ribera de Curtidores, Cuchilleros, Latoneros, Cedaceros… nombres de gremios.
Si querías algo de latón, pues te acercabas a la calle de los Latoneros.
Pero una vez allí… ¿Cómo elegías?
Desde el punto de vista del marketing actual, lo que se conseguía con esto es que ya estaba claro dónde tenías que ir si querías algo.
Hoy día esto no es tan fácil, claro.
Hoy día hay un sitio donde están no sólo todos los de un gremio de una ciudad, sino todos los gremios de todas las ciudades del mundo.
Internet.
¿Cómo destacar?
Antiguamente, podías destacar por la iluminación que tenías en tu puesto, dónde estaba tu puesto (¿más cerca de la puerta o de una calle principal?), cómo de organizado tenías tu puesto, qué tipo de material exponías… etc.
En la actualidad, si estás llegando a tus posibles clientes a través de internet, para que se acerquen a tu puesto, necesitas un mensaje claro.
Muy claro.
Por ti y por ellos.
Porque no sólo todos los negocios están en internet.
También están todos los clientes.
Esto quiere decir que está tu cliente ideal, pero también están muchos clientes que sólo te harán perder el tiempo y posiblemente el dinero.
Y ellos perderían el tiempo y el dinero también.
No por nada.
Es que buscan otra cosa.
O no saben lo que buscan.
O no es el momento.
Es decir, de lo que se trata es de que si tu cliente ideal pasa por delante de tu puesto virtual en internet, le quede claro, INMEDIATAMENTE, que lo que tienes es justo lo que busca.
Lo que quiere.
Lo que necesita.
Y para esto necesitas tener un mensaje comercial muy claro.
Afinado para tu cliente ideal.
Y si no lo tienes hasta ahora, que no te extrañe.
No es tan fácil como pueda sonar, dar con ello, si no tienes un método.
Y además del método, hay que atreverse.
A veces da miedo presentarse como que vamos a solucionar algo concreto. Todo esto que sabes hacer, sin embargo, sirve para ayudar a tus posiblews clientes.
Y a ayudarlos mucho.
Verás como cambia la cosa el día que te atrevas a hablar de lo que puedes hacer por ellos.
Verás sobre todo la diferencia en tus resultados.
Y verás por qué hay gente que consigue mejores resultados de su negocio, sin que sean mejores profesionales....
Si te interesa aprender cómo se hace esto, qué pasos puedes seguir, en breve voy a impartir una Masterclass sobre “Discurso Comercial”.
Saldrás con una idea muy clara de por qué no funciona lo que se hace habitualmente y cómo puedes elaborar tú un mensaje para quedar grabado en la mente de tu cliente ideal.
Nos centraremos en qué es esto del Discurso Comercial, dónde encaja en todo el proceso de tu empresa y por qué es tan fundamental.
Para que cuando decida que quiere tu producto o servicio, sea de ti de quien se acuerde.