Juan llegó a mí recomendado por una antigua clienta.
Tiene un pequeño negocio en el sector de la construcción.
Trabaja sobre todo con clientes extranjeros. Les ayuda a orientarse en España, con las costumbres, los requisitos y maneras de trabajar a las que no están acostumbrados.
Son casi todos clientes anglosajones y están acostumbrados a otra manera de funcionar. Además de esto, está la dificultad con el idioma.
Así él los orienta, les ayuda en las compras y en la planificación de la construcción.
Un servicio muy útil y necesario para alguien que acaba de aterrizar en un país extranjero y que quiere invertir.
Hablamos un par de veces y decidió que en lugar del coaching individual, para empezar se iba a apuntar al Programa de Coaching en Grupo Mindset Emprendedor.
Justo coincidió su contacto conmigo, con el lanzamiento del programa.
¿Por qué llegó Juan a mí?
Quiero decir. Yo soy, salvando las diferencias, como un médico.
La gente no suele ir al médico cuando no les pasa nada. Bueno, algunos sí. Cuando están aburridos.
Yo, en concreto, para ir al médico tengo que estar bastante mal.
En la última pandemia, por ejemplo, mi mujer finalmente se decidió a llamar a la ambulancia cuando ya no podía levantarme de la cama… no lo digo por hacerme el fuerte, ni el bruto.
Sino por lo de que no voy al médico si no me veo muy mal.
Como digo es por hacerme el fuerte. Ni es una posición vital. Es que me da pereza, más que otra cosa…
El caso es que Juan llevaba más de 15 años con su negocio pero por algún motivo no pasaba de llegar a fin de mes.
Con algo de holgura a veces, pero no siempre.
Y cómo él dice, hay gente menos talentosa que él que ha conseguido mejores resultados que él.
Lee muchos libros sobre emprendeduría, y le gusta aprender.
O sea, deduce él, no se trata de inteligencia, talento, ni capacidad de trabajo, pues de eso tiene más que la mayoría.
Tiene que ser otra cosa.
Estaba considerando si hacer un proceso de coaching empresarial conmigo, como había hecho la clienta que le había recomendado, pero, como he dicho, prefirió primero apuntarse al curso.
Es una manera de "probar", por así decirlo.
Y durante el curso ocurrió algo que ocurre con frecuencia.
En las secuencias de coaching empezó a aflorar toda una serie de cosas que se decía a sí mismo sobre su negocio. Afloraban cuando se preguntaba sobre por qué creía esto o aquello.
Sobre si lo sabía o lo pensaba.
A través del tipo de pregunta que uno no se hace a sí mismo.
Sino que te la tiene que hacer alguien desde fuera.
Y así empezó a ver cómo tenía una serie de ideas muy arraigadas que le dificultaban mucho que su empresa creciera.
Algunas ideas eran sobre lo que sí sabía y lo que no sabía.
Otras ideas eran sobre lo que sus posibles clientes pensaban sobre sus precios.
Otras ideas eran sobre lo que sus proveedores pensaban de él y de su negocio.
Y entre las ideas que no estaban claras estaba también qué modelo de negocio tenía o quería tener.
Y todas estas ideas no-contrastadas estaban condicionando su negocio, claro.
Porque condicionaban qué hacía y qué no.
Qué precios ponía.
Cuánto negociaba.
Con quién trabajaba.
A quién contrataba.
Es decir, le quedó claro que sus decisiones estaban dirigidas por ideas difusas y además no contrastadas.
Por proyecciones suyas.
Cuando acabó el curso, Juan tenía mucho más claro dónde quería ir.
Había reconectado con su idea original, y como dice él, después del curso tiene objetivos muy concretos y claros, tenía por escrito los pasos que necesita ir dando y ya veía como se iba moviendo hacia los objetivos mucho más rápidamente.
Ahora, esta historia real a ti te puede decir algo o te puede dejar indiferente.
Si te dice algo y te interesa saber más sobre este programa de coaching en grupo, aquí un enlace a más
información y donde te puedes apuntar si quieres.
Ahora, por supuesto, no es para todo el mundo.
No todo el mundo está dispuesto a que le cuestionen sus creencias.
Lo que dice.
Las justificaciones que se da a sí mismo.
Si este es tu caso, pues igual no te gustaría este programa.
Si lo que piensas que te falta para que tu negocio vaya bien es un “secreto” de marketing, oye, igual tienes razón.
Pero entonces este curso no es para ti.
Ahora, si crees que quizá te viniera bien reconectar con la claridad que da tener un objetivo que tiene sentido para ti. Quitarte algunos velos de confusión que quizá se te hayan ido quedando en como abordas tu negocio, aquí puedes apuntarte al Programa de Coaching en Grupo Mindset Emprendedor.