Imagínate una máquina que, igual que hacen los genios de los cuentos de Las Mil y Una Noches, te puede dar lo que pidas.
Una máquina que puede servirte para hacer realidad tus sueños.
¿Que quieres vivir de manera holgada y haciendo lo que te gusta?
¿Que no quieres tener jefe, sino organizar lo que haces cuándo y cómo quieres?
¿Que quieres poder darle a tu familia una vida mejor?
¿Quieres tener dinero y tiempo para disfrutarlo?
¿Quieres ser el patrón de tu destino?.
.. No hay problema, la Máquina de los Sueños te lo puede dar.
Porque eso es lo que es (o debería de ser) tu empresa o actividad profesional: una máquina para convertir tus sueños en realidad.
Una máquina al servicio de tu proyecto de vida.
Un instrumento para que puedas vivir como te guste, haciendo lo que te guste, donde te guste.
El único “inconveniente” que tiene es que no es un genio quien lo hace, sino tú (y, de paso, nos evitamos algunos de los malentendidos que a veces se producen cuando pido un deseo y el genio me lo toma al pie de la letra).
Por otro lado, una vez que consigas lo que quieras, además de tenerlo, sentirás el orgullo de haberlo conseguido con tu esfuerzo.
Pero, si miramos a nuestro alrededor, parece que en lugar de una máquina de sueños, para la mayor parte de los pequeños empresarios su pequeña empresa es una fuente de pesadillas.
¿Cómo es posible?
El truco para que tu empresa se convierta en la Máquina de los Sueños está en conocer lo que necesita tu máquina de los sueños para funcionar bien… y hacerlo.
La primera parte de esto, no es tan difícil: hay cursos, libros, DVD, carreras universitarias, MBA… ¡Hasta coaches empresariales!
Por falta de información, seguro que no es.
Ningún empresario ha fracasado porque se le ha ocultado la información.
La segunda parte ya es harina de otro costal.
Por algún gen “deficiente” que parece que tenemos, pensamos que para casi cualquier cosa hay que seguir unas directrices, unas líneas maestras, en fin, tener algo de idea… pero cuando finalmente me decido a montar una empresa parece que lo de aprender cómo se desarrolla y
dirige un negocio no va conmigo… y además, ¡mi empresa no lo necesita!
Lo único que necesito es energía, esfuerzo, trabajo, un buen producto… lo demás, ¡ya vendrá!
Aún no he conocido ninguna pequeña empresa que esté en peligro de cerrar, que vaya mal, o que haya cerrado, que no estuviese mal dirigida y gestionada.
Y, lo contrario es cierto: una empresa bien dirigida y gestionada tiene muy pocas probabilidades de tener estos problemas.
Eso que parece casi de Perogrullo – y que casi nadie discute en realidad, resulta difícil de entender, al parecer, cuando nos convertimos en empresarios.
Preferimos concentrarnos en nuestro producto, nuestro servicio…, o en ir de acá para allá apagando fuegos.
No sé si esperando que “en mi caso” no sea necesario dedicarme exclusiva o principalmente a dirigir el negocio, o simplemente mirando para otro lado y a ver si suena la flauta.
Por supuesto, para tranquilizarse por no estar haciendo aquello que saben que les daría más probabilidades de tener éxito, dedican muchas horas, mucho esfuerzo, mucha energía… a seguir haciendo lo que no toca (y sobre todo, a no hacer lo que sí toca).
Realmente, dirigir y sacar adelante una empresa no es muy complejo.
Hacerse ingeniero lo es sin duda mucho más.
Pero sí resulta casi imposible si sigues pensando que lo puedes hacer sin dedicarte principalmente a gestionar y dirigir tu negocio; si sigues pensando que lo importante es tu producto, aplicación, programa o servicio, en lugar de poner todo esto al servicio de tu Máquina de
los Sueños, para que ella se ponga a tu servicio.
Y no pocas veces, esto sucede porque no sabemos realmente cuál es nuestro modelo de negocio o siquiera cual es el producto que realmente tenemos...
O peor aún, no sabemos si nuestro negocio actual es realmente lo que queremos hacer y ni siquiera nos satisface.
Si algo de esto te suena, tal vez te interese el curso Explórate!
Es un curso diseñado para ayudarte a acceder a conocimiento sobre ti mismo.
Es un trabajo que es, a la vez, iluminador (no como la iluminación espiritual, no vayas a creer, sino en el sentido de que saldrá a la luz mucho material personal, y del que verás cómo te puede estar afectando), y sanador, pues por el hecho de poner luz sobre algunas de tus
sombras, lograrás que se desvanezcan muchos sabotajes y dificultades que te pones a ti mismo.
Cuando termines el curso, tendrás un plan de acción personal para el cambio que quieres implantar y de esa manera, por fin tener tu propia "Máquina de los Sueños".
Pero, para hacer el curso, tienes que comprometerte contigo mismo a dedicar 10-15 minutos al día (no más), 5 días a la semana, para tu desarrollo, durante los próximos 30 días.
Será muy fácil, pues se trata sólo de contestar a preguntas sobre ti.
Si tú haces esto, el trabajo se hará por sí mismo.
El curso te llegará por correo electrónico, con la facilidad de realizarlo en los horarios que tengas disponibles, aunque respetando los plazos definidos.
Si quieres comenzar a construir la Máquina de tus Sueños, y dejar de ser quien sabotea sus propios sueños, aquí para apuntarte al curso.