¡Ya está!
A partir de hoy te puedes apuntar aquí al curso Ventas para No-Vendedores.
Antes de empezar, te aviso de que este email es un poco más largo de lo habitual, y te pido disculpas…
Pero es que quiero que veas si esto que vendo realmente puede ser para ti.
Por que no es para todo el mundo (como casi nada).
Ni tampoco todo el mundo es para este curso.
Por mi experiencia, las personas que he visto que más
partido han sacado a este curso son básicamente profesionales que se han puesto por su cuenta.
Que tienen un pequeño despacho,
un estudio, un pequeño negocio.
Gente cuya formación es más bien “profesional”, y necesita vender, porque si no su negocio no
“va”.
No crece, no acaban de salir del ciclo de mucho trabajo -> demasiado poco trabajo. Demasiado trabajo -> nada de
trabajo.
Una montaña rusa. Económicamente y anímicamente.
Su negocio no acaba de despegar.
Su actividad no acaba de darles todo el dinero que quisieran… porque no venden lo suficiente.
Gente que dedica horas a preparar presupuestos y propuestas, sin tener ni idea de si se van a aceptar o no.
A los que les cuesta un poco (o un mucho) verse como que están vendiendo.
Gente que dice al
principio:
No quiero que parezca que estoy vendiendo o
No quiero que se note que estoy vendiendo…
No quiero vender…
Algunos de estos después del curso dicen:
Ahora cuando hay que visitar a un posible cliente quiero ir yo!
¿A qué se dedican los que sacan más partido a este sistema de ventas?
Arquitectos,
diseñadores, informáticos, aparejadores, escuelas de idiomas, constructores, consultores, coaches, contables, asesores… son ejemplos de clientes que se han beneficiado mucho de aprender este sistema de vender.
¿Qué tienen en común?
Todos venden un servicio.
Todos tienen que tratar con clientes.
Todos tienen un nicho bastante definido.
Y casi ninguno sabía qué hacer a la hora de “vender”
excepto hablar mucho de su servicio, a veces hacer algo gratis para que el cliente vea como trabajan.
Hacer propuestas y
presupuestos muy elaborados - dedicando muchas horas, y estar pendiente del cliente.
Oscilando entre tener miedo a ser caro
cuando preparan el presupuesto, y pensar que era demasiado barato una vez que lo han aceptado.
No sabían si les preocupaba más
que no les acepten el presupuesto o que se lo acepten.
Pasando de no llamar después de enviar el presupuesto, para no parecer
pesado, a llamar constantemente a ver si consiguen que le devuelvan la llamada o el email.
No sabiendo qué decir cuando el
cliente les pide un nuevo cambio en el presupuesto. O una nueva propuesta, o una nueva reunión.
Encontrándose a menudo con que
después de todo el trabajo, el cliente decide trabajar con otro profesional, o no hacer el proyecto, y ni se molesta en decírselo.
Si te suena algo de esto, puede que sea para ti.
¿Para quién NO es este sistema?
Como digo, este sistema no es para todos.
-No es para pequeños
comercios al por menor.
-No es tampoco para tiendas de ecommerce.
Ahora, si vendes servicios profesionales, o te sientes reflejado o reflejada, entonces quizá te venga bien aprender a vender mejor, con tranquilidad y seguridad.
De hecho, creo que te puede venir MUY BIEN.