Eso había dicho Carlos Alcaraz, al parecer.
Ayer se cumplió, en parte.
Ganó el Abierto de EEUU.
Y pasó a ser el
número 1 mundial.
¿Es un ejemplo? De alguna manera, sí. No parece estar imbuido de ese pasotismo, cinismo y descreimiento que
parece abundar.
Entre jóvenes y no tan jóvenes.
Un ejemplo de alimentar sueños ambiciosos. Sueños que nos hacer salir de nuestra zona de confort.
Que nos empujen a crecer… a ser lo que podríamos ser.
No limitarse a dejarse llevar.
Simplemente ver a alguien haciendo esto, logrando estas gestas, nos emociona y nos hace sentirnos motivados e implicados.
Eso está bien.
Pero la frase era más larga que esto. Continúa:
“… y trabajo cada día para eso”.
No: Voy a la cancha a pelotear, a pasar el rato, a sentir “cuánto he trabajado hoy”".
No.
Voy a la cancha cada día para acercarme a ser el número uno.
Con todo lo que esto supone de llevarse a sí mismo al límite de lo que se puede soportar.
Día tras día.
Los días de partido son los emocionantes.
Pero son los menos.
Los días de currar en hacer las cosas de manera diferente, mejor, que te corrijan cada cosa que no está perfecta.
Una y otra vez.
Los días de seguir con esto cuando no te apetece.
Cuando lo quieres mandar todo al carajo.
Cuando nada te sale.
Esos días son los
más.
Pues eso.
Tú tienes un negocio.
Y es muy parecido.
¿Tienes un objetivo merecedor de tal nombre?
¿Algo por lo que
valga la pena luchar?
¿Trabajas cada día para eso?
O simplemente trabajas.
¿Llenas tu día de cosas que también hay que hacer, pero no son las que HAY QUE HACER?
¿Qué te detiene? Probablemente varias cosas.
Algunas las tendrás muy claras. Otras menos claras.
Pero la más importante es que aún NO HAS DECIDIDO que vas a trabajar cada día para acercarte a tu objetivo.
A un objetivo digno de tu estudio. De tu despacho. De tu negocio.
Puede que ni siquiera tengas un
objetivo.
Y así es mucho más fácil dejarse llevar.
Conformarse con seguir peloteando, mientras en la pista de al lado, se entrena Alcaraz y otros como él.
Pero así, probablemente, nunca llegues.
Pero claro, esto sólo es un problema si tenías un destino.
No tener un objetivo claro facilita mucho el solo “trabajar”.
Por si te interesa, aquí tienes una aproximación a lo que puede ser la
determinación.