Como dije en los emails anteriores, aquí y aquí, en ambas situaciones se daba - además de la característica de la adicción a las urgencias o el bloqueo por demasiadas posibilidades - un fallo sistémico.
Y lo que quería decir con esto es que hay un fallo en cómo miramos y entendemos nuestro negocio.
Por ejemplo, en lo que se refiere a ”por dónde tirar” en tu negocio, la clave está en tener un marco de referencia, un paradigma que te ayude a decidir - o más bien a saber - qué toca ahora.
Y, a mi modo de ver, el mejor paradigma es entender tu negocio como un sistema.
En un sistema, el resultado depende de las interacciones entre las partes.
Es decir, que no es sólo una secuencia linear de causa efecto.
Una manera sencilla de entender tu negocio como un sistema (y recuerda que es una simplificación), es el concepto que popularizó Goldratt, la teoría de las restricciones.
Si te imaginas tu negocio como un canal - por ejemplo - por el que fluyen los procesos, acciones, etc. de tu negocio, se trata de ver dónde está la restricción que impide que pase.
Y si hay varias restricciones, fijarse en la que está más arriba.
Para esto hay que interpretar tu negocio como un sistema.
No como partes sueltas.
Quizá como un sistema que estás construyendo.
Pero es imperativo identificar la restricción principal, el eslabón más débil y focalizarte ahí.
Es decir, la pregunta que has de hacerte es: dónde cojea tu sistema en este momento.
Dónde tienes el eslabón más débil.
Puede ser en producción, y dentro de producción en una parte concreta.
Por ejemplo, la planificación de los trabajos no se hace bien y posteriormente hay que dedicar tanto tiempo a resolver problemas que se hubieran podido evitar, que los trabajos se retrasan, son deficitarios y encima los clientes están insatisfechos.
O puede ser en el aspecto comercial, y dentro del área comercial en prospección.
Por ejemplo, no hay suficientes contactos nuevos, ni tienes manera de adelantar cuántos clientes vas a conseguir de los contactos que consigas.
Siempre estás a ciegas y no puedes prepararte para los trabajos que puedan llegar. Y esto te produce a la corta problemas en producción, y a la larga impide que tu
negocio crezca o se estabilice.
O puede ser en administración y al final no se envían las facturas a tiempo, los proveedores
no sirven a tiempo o no sirven lo que se pide. O no se cobra a tiempo.
O puede que tengas un poco de todo esto… pero siempre
hay una parte que está estancando el desarrollo de tu negocio.
Y que si la liberaras, optimizaras o mejoraras, estarías
optimizando el resultado de tu negocio.
Y esto es lo que buscas: que tu negocio te de un resultado cada vez más cercano a lo
que buscas.
Pero es muy difícil si sólo piensas en las partes y no en el efecto que cada cambio tiene sobre el resultado
final.
Si quieres explorar algo más a fondo esta idea de concebir tu negocio como un sistema, una buena manera es entendiendo y formulando el modelo de negocio.
Si te interesa profundiza más en este tema, en este enlace puedes explorar algo más.