Entre el 80% y el 90% de las nuevas empresas fracasan en los tres primeros años… dicen las estadísticas.
Vale.
Supongamos que tu negocio ya ha superado los tres años y no has tenido que cerrar.
¿Dirías que tu negocio es exitoso?
¿Qué
pasa con el 10-20% de negocios que no “fracasan” (que no tienen que cerrar)?
Pues que la mayoría sobrevive como
puede:
- Horas descontroladas (una media de 65-70 horas semanales).
- Poco dinero.
- Sin idea, realmente de hacia dónde se dirigen.
- Poca previsión de
ingresos.
- Apagando fuegos constantemente.
- Todo tiene que pasar por el empresario.
- Imposibilidad para el empresario de descansar, de tomarse un tiempo libre.
- Dificultad para encontrar trabajadores fiables y de coste razonable.
- Tensión.
- Estrés.
- Frustración…
Vale que no has tenido que cerrar, pero para esto, no sé qué hubiera sido mejor…
A veces vale más morir rápidamente que pasarte toda la vida sufriendo… en una muerte lenta.
Las empresas que sobreviven no necesariamente son “exitosas” en ningún sentido más allá de “por lo menos no he tenido que cerrar y más o menos me voy sacando un sueldo”.
¿Qué sería una empresa exitosa?
Cada uno decide qué es el éxito en su caso, pero en lo que sí podemos de estar de acuerdo es que una empresa exitosa debería permitirte vivir cómo quisieras.
Te debería dar lo que quieras de:
- Dinero.
- Tiempo.
- Tranquilidad.
- Crecimiento
personal.
- Futuro para la familia.
- Viajes…
- Etc. (lo de etc. No sé muy bien que es, pero es para que pongas lo que a TI te gustaría que te diese tu negocio).
Y si eres de los que sólo vive para trabajar, que no sea porque no puedes NO aparecer por el negocio.
Que sea porque no tienes otra cosa en la vida más que tu trabajo… pero si quisieras ausentarte, digamos, mañana a desayunar a París y volver 3 días después - diciéndote que habías ido de prospección -, podrías hacerlo sin
que la empresa lo notara.
Si esto no es cierto, ¿puedes decir que tu negocio es exitoso (aunque no hayas tenido que
cerrar)?
¿Qué te separa del éxito?
Hay muchas maneras de “atacar” esto pero una muy productiva es la siguiente:
LOS PROBLEMAS DE UN PEQUEÑO NEGOCIO CASI NUNCA SON QUE TIENE DEMASIADAS VENTAS.
Más bien lo contrario.
Curiosamente,
lo más probable es que te estés preocupando de cortar gastos.
Pero esto no suele tener mucho impacto en una
micro-empresa.
VENDER MÁS sí lo tiene.
Y mucho.
Imagínate la misma situación que tienes ahora, pero con un 30%, 50% o 100% más de ventas…
Quizá te animarías a:
- Contratar a otra persona.
- Delegar algunas partes del funcionamiento.
- Pensar en una estrategia.
- Tomarte un tiempo de descanso (aunque sólo sea para pensar más claramente).
- Decidir dónde vas con tu empresa…
Si eres como la mayoría de las personas que abren un negocio de servicio, no tienes un sistema para vender (un sistema “de verdad” cuyos pasos podrías explicar a alguien).
Lo más seguro es que o dependas de un comercial - si lo tienes - o vas vendiendo contando “tu rollo” y a ver si compran.
De igual manera que tener un sistema para hacer casi cualquier cosa, aumenta la eficacia y la calidad, con un sistema para vender puedes duplicar o triplicar - fácilmente - cuántas ventas cierras de cada interacción cara a cara con un cliente.
En breve voy a comenzar una formación para aquellos que están dispuestos a arriesgar un poco y dejar de hacer “lo de siempre” y aprender cómo vender siguiendo la psicología de cómo compramos.
Si te interesa más información, apúntate aquí.