¿Qué tal?
He publicado en linkedin una de esas frases que uno siente que quiere compartir con todo el mundo.
Como si gracias a que uno comparte esa frase, los problemas de los demás van a desaparecer y uno será el héroe que lo ha conseguido.
Siempre pienso que justo los que comparten estas frases tan "redondas" son los que más necesitan aplicarlas.
Cuando leen la frase, en lugar de decir "¡Qué razón tiene! Me voy a poner con ello durante un tiempo, a ver si finalmente me reformo y dejo de poner excusas" dice "Voy a compartir esta frase, a ver si así me llevo el mismo beneficio de haberla puesto en
práctica".
Y lo digo sobre todo porque las personas que comparten estas frases, suelen compartir muchas. Una tras otra. Que
digo yo que no les da tiempo a implementar ninguna de ellas.
Porque de estar poniéndolas en práctica, no estarían perdiendo el
tiempo compartiendo frases en las redes sociales.
Me imagino gente compartiendo "citas" del Dalai Lama, por ejemplo. Pero no
me imagino al Dalai Lama compartiendo citas en LinkedIn (ni en ningún sitio).
Todo esto lo digo por excusarme por haber
compartido una cita. No vayas a pensar que soy como esos que comparten citas pero no las implementan.
Que va.
No soy de esos.
Yo soy de los otros.
El caso es que es una frase de Charlie Munger, al que casi nadie conoce - no sé por qué -.
Charlie Munger es el socio desde hace años de Warren Buffet, al que casi todo el mundo conoce - tampoco sé por qué, ahora que lo pienso -.
Charlie es, por supuesto, casi tan rico (multimillonario) como el Sr. Buffet. Y tiene, como su compañero, un cara de hombre socarrón y mordaz y todas sus citas son de esa índole.
Pero de lo que quería hablarte en realidad es de otra cita que se me ha ocurrido a mí.
Ni al Sr. Munger, ni al Sr. Buffet.
Más que una cita es una frase:
Casi ninguna de las personas
que estén leyendo este email (quizá excluyéndote justo a ti, porque no quiero ofender)...
Bueno, lo formulo de otra
manera:
Me atrevo a decir que lo más probable es que ni tú, ni nadie de quienes leen este email, tienen el problema de NO
SABER QUÉ HACER CON TANTO DINERO COMO ESTÁS GANANDO.
Así queda más elegante.
Se me ocurrió el otro día en el curso de Ventas para No Vendedores.
Y fue porque estábamos hablando de por qué no se enseña esto (cómo vender de manera persuasiva y fácil) de manera habitual.
La respuesta, como están descubriendo los alumnos, es que vender de la manera correcta nos saca muchas veces de nuestra zona de confort.
Pero funciona.
Y como funciona ganas más dinero.
Así es.
Es lo que tiene.
Pero si no quieres salirte de tu zona de confort, entonces lo que se suele hacer - en lugar de aprender a vender - es hacer más de lo que
NO funciona.
Así que tenemos una gran cantidad de excelentes profesionales, trabajando muchísimo - demasiado - corriendo de un
lado para otro... pero sin ganar el dinero que podrían estar ganando.
¿Has pensado cuánto más podrías ganar si aprendieses a
vender sólo un poco mejor?
Si cerrases el 20% de tus contactos en lugar del 10%. O el 30%, en lugar del 20%.
Estamos acabando el primer ciclo del curso de ventas y vamos a empezar otra vez desde el inicio, así que he pensado que voy a abrir una
ventana de incorporación.
Por si te interesa aprender a vender.
No hace falta haber hecho la primera parte, porque vamos a empezar de nuevo desde 0.
Si te interesa más información, escríbeme a vuelta de correo y te cuento.
Pero, tiene que ser en estos días.
Probablemente cierre la ventana el día 1 de febrero, porque tengo que viajar.
Así que si te interesa, responde a vuelta de correo.
Un saludo,