Espero que estés pasando unas buenas fiestas.
Este email es diferente a los que escribo habitualmente (además de que es largo, muy, muy largo). Así que si decides leerlo, puedes hacerlo por fases.
Ya me dirás si llegas hasta el final o no.
Cuando leas esto, estaré desconectado un par de semanas, y el siguiente email no te llegará antes de mediados de enero de 2023.
Probablemente no voy a viajar muy lejos, pero por el sitio tan especial donde vivimos, tenemos la nieve a 50 minutos (Sierra Nevada) y el mar (Costa Tropical) ... a 20
minutos. Así que la idea es ir a la nieve algún día y a tomar unos espetos en la playa otro. Pero sin plan concreto... de vacaciones.
Y ahora, al lío...
Este año trajo algo muy nuevo.
Este año (me) ha ocurrido algo nuevo para mí.
A finales del 2021 comencé a trabajar con un colaborador (Diego, se llama y tiene una pequeña empresa llamada Lionfour) en el ámbito de marketing (él se ocupa de la parte de la tecnología, etc.). En nuestras conversaciones acabé poniéndome una meta (o igual me la puso él, ahora no me acuerdo, o no quiero acordarme) de escribir 2 correos por semana.
Mi práctica anterior de escribir una vez al mes la
había mantenido unos años, pero hacía tiempo que se había convertido en una práctica que, digamos, practicaba poco.
Lo de una vez al mes se había convertido en una vez de vez en cuando. Sin ninguna frecuencia. Sin ningún sentido.
La novedad es que desde que comencé a escribir 2 veces por semana, a principios del año, algo ha cambiado.
Lo primero es que - gracias a que Diego descargó unos números de las aperturas de los emails - me enteré de que, a pesar de que al empezar a escribir tanto mucha gente se dio de baja de la lista, a estas
alturas - último trimestre de 2022 - hay cientos de personas que leen mis correos.
Todas las semanas.
Varias veces por semana.
Lo segundo que ha cambiado es que de vez en cuando recibo respuestas de vosotros - cosa que antes no me había pasado.
En algunas ocasiones, comentando el contenido. En otras, simplemente diciendo que les gusta lo que escribo.
¡Incluso me han llegado a escribir para decirme que por favor no les quite de la lista!
Vamos, que esto ha dejado de ser que uno escribe algo y lo envía al hiperespacio a que flote inadvertido, como si fuese un mensaje en una botella lanzada al océano interespacial sin
verdadera esperanza de que nadie lo lea.
Ahora hay personas, quizá tú que estás leyendo esto seas una de ellas, que no solo han abierto alguno de mis emails, sino varios.
Los que estáis al otro lado habéis cobrado mucha más vida. Más cuerpo. Más concreción.
Esta idea me ha abrumado un poco. En el buen sentido.
También me ha hecho sentirme más cercano, mucho más cercano, a las personas que estáis en mi lista.
Y por esto, se me ha ocurrido castigaros con un resumen de lo más resaltable para mí de este año que ha pasado. Por compartirlo, nada más.
Es algo que, en una dimensión algo más personal suelo hacer todos los años para
mí mismo. Me siento, y en las últimas semanas del año, con mi cuaderno y mi estilográfica (soy así de antiguo) voy repasando los 12 meses anteriores.
Pero este año me ha parecido que procedía compartir esto con los que me habéis estado leyendo (aguantando) este año.
Cuando personas cuyo trabajo sigo comparten cosas de cómo trabajan, qué han hecho, qué han leído, etc., a mí me suele agradar y ser de ayuda. Espero que, de alguna manera, lo pueda ser para ti.
Y también para devolver la cercanía que he sentido.
Así que, aquí va.
En lo personal, este año lo más importante, de lejos, ha sido el
nacimiento de nuestro segundo hijo, hace 7 meses.
Tuve la suerte, una vez más, de estar en el parto.
El niño llegó a toda velocidad.
Mi mujer se había hecho la ilusión de tener un parto en el agua y la comadrona vino enseguida con la piscina y todo.
Pero, vamos, casi no tuvo tiempo ni de poner una manta en el suelo para recoger al recién llegado.
Pasaron 38 minutos entre las primeras contracciones ("cariño, creo que ya viene") y su aparición en este mundo.
Y ahí sigue 7 meses después, a toda velocidad, gateando por la casa. Lo ponemos un momento en el suelo del salón con sus juguetes y cuando nos queremos dar
cuenta está en el porche, jugando con la leña.
También hemos celebrado un par de cumpleaños importantes este año: la abuela de Bea, mi mujer, cumplió 100 años, y mi madre 90.
Seres que están entrando y seres que están más cerca de la puerta de salida...
Algo de lo que he leído, visto,
aprendido en 2022.
Este año he intentado leer casi a diario y he leído algunos libros que tenía pendientes (otros no he llegado a ellos).
Estos son los que mas destacaría, por lo que han supuesto a la hora de pensar
mejor y diferentemente u ofrecer ideas que me han supuesto novedades (en el orden en el que los leí, no de importancia):
Cynical theories (no lo he encontrado en español). Un estudio sobre el origen y el desarrollo de la corriente de las "teorías críticas" (las perspectivas de género, estudios raciales, etc.) y cómo están subvertiendo los
propios valores que dicen - y en muchos casos, realmente quieren - defender. Y, por el camino, destrozando muchos valores en la sociedad. Muy ilustrativo para quienes queremos una sociedad mejor, pero pensamos que algo no va bien con estas corrientes.
Llevaba muchísimos años detrás de leer este libro.
Es un escritor de la era dorada del Islam y este libro, a pesar de ser "sólo" una introducción (el título quiere decir algo así como "Introducción", pues es la introducción a una obra gigantesca sobre la historia del mundo) se ha convertido en un clásico en sí mismo.
Está considerado como el inicio, entre otras, de la ciencia de la sociología.
Una de las claves que transmite es por qué es inevitable que una
generación que se hace con el poder gracias a su fuerza, empieza a acostumbrarse a vivir en cierta opulencia y facilidad, y tras 3 o 4 generaciones empieza a decaer su capacidad de mantenerse por sí misma y, por lo tanto, empieza a estar expuesta a la siguiente "tribu" o etnia que vienen con fuerza.
Es una manifestación de la idea de que el bisabuelo iba caminando, el abuelo en burro, el padre en coche, tu vas en BMW y tu hijo quizá tenga que ir caminando de nuevo.
Se dice que esta nueva generación es la primera
que probablemente no viva tan bien como sus padres...
Describe un concepto novedoso - en su momento - como elemento vertebrador de esto. En árabe el concepto es "assabiyya". Algo que podría traducirse como es "sentimiento de pertenencia" o "cohesión social". De pertenencia una tribu, a unos valores, a una tradicción. Esta sensación de pertenencia vertebra nuestras lealtades, nuestraos valores,
etc. El inicio de la caída de las dinastías es la pérdida de este sentimiento de pertenencia.
La premisa básica del libro es que en el mejor de los casos (con una expectativa de vida de unos 84 años)
disponemos de 4.000 semanas y que el tiempo pasa - acercándonos inexorablemente a la puerta de salida-, pero nos comportamos como si fuéramos inmortales.
Inmortales, y además, superhombres y supermujeres.
La primera cosa que necesitamos recordar es que el tiempo que tenemos es limitado.
Vas a morir. Y yo también. Siento ser yo quien te lo recuerde.
La segunda cosa que necesitamos recordar es que nunca vas a poder hacer todo lo que podrías hacer.
Ni siquiera todo lo que crees que deberías
hacer.
Siempre habrá más
cosas que podrías haber hecho.
Y la inmensa mayoría de estas cosas que se quedan pendientes y con las que te agobias, NO TE HUBIERAN DADO MÁS SATISFACCIÓN NI FELICIDAD. Lo único que te darán, en el mejor de los casos, es relajarte la sensación de tenerlo pendiente.
Así que sabiendo que cada día que pasa estás un día más cerca de la muerte - es decir, un día menos para vivir -, y que la inmensa mayoría de las cosas que podrías hacer no te van a generar satisfacción y, además, no vas a poder con todas... puedes decidir cómo
quieres vivir.
Es decir
qué vas a hacer, y cómo.
Con qué actitud.
Cómo quieres pasar tus días..
El exceso de cosas que queremos conseguir (en el futuro), el exceso de actividad, la búsqueda de la hiperproductividad (para el futuro), etc. son temas que se tratan bastante en general en el ámbito del "mindfulness" y enfoques similares, pero Burkeman logra conectarlo con, por un lado, algo razonable y que llega a la esencia... y con otro, con cosas concretas que podemos hacer sin necesidad de apuntarnos a una corriente de la
Nueva Era.
No podemos
hacerlo todo. Así que tenemos que elegir. Porque si no vamos a pasar una vida (la única de la que disponemos) mirando hacia dónde no está lo que buscamos.
Todas las tendencias que acaban por controlar nuestra vida (prometiendo implícitamente una felicidad que nunca nos dan) tienen un componente de contagio desde fuera, por supuesto, pero también un componente de dejarse llevar por ello.
Así que, al final, incluso propone acciones o más bien decisiones que podemos tomar para intentar que nuestro día a día sea más
satisfactorio.
No sólo nos
invita a que las cosas que acometamos en el día a día sean razonables, sino que sus propuestas y sugerencias para que podamos corregir la deriva también lo son.
Compré este libro hace 10 años, pero cada vez que me ponía con él, me resultaba muy difícil mantener la atención y seguirlo. Este verano me tomé un par de días de cura de sueño y, aprovechando que había apartado 3 semanas para leer (casi) todo el día, me puse de nuevo con el libro.
Impresionante.
La principal idea con la que me quedé (no quiero decir que es la principal idea del libro, porque es muy complejo) es que uno de nuestros principales recursos es el conocimiento.
Una manera de ver esto es que casi todos los
problemas son problemas de conocimiento.
Por ejemplo, antes de descubrir el fuego, miles de seres humanos morían de exposición al frío... probablemente tumbados sobre leña y cerca de pedernal. Propone Deutsch que se podría decir que murieron de frío, pero también que en realidad murieron por falta de conocimiento.
Y podemos desde el presente e imaginar cuántas cosas son "problemas" ahora mismo porque no tenemos el conocimiento que tendrá nuestra especie dentro de 1.000 años (si sobrevive,
claro).
Las "buenas
explicaciones" son, en realidad, lo que compone el conocimiento. Es decir, tener conocimiento es tener una buena explicación sobre algo.
Las explicaciones con "alcance".
El conocimiento son explicaciones sobre la realidad. Cuando entre varias opciones eliges una, lo que estás haciendo es eligiendo la explicación asociada a esta explicación. La toma de decisiones, en realidad implica valorar diferentes explicaciones de cómo funciona el
universo.
Y, esto es lo
que él llama el comienzo del infinito: algunas explicaciones tienen "alcance". Es decir, resultan tener una aplicación más allá de lo que inicialmente se pensaba. Una aplicación, en principio, sin límites.
Y acaban abriendo una puerta al infinito.
Por ejemplo, la escritura se inició para resolver un problema concreto. Y fue creciendo y desarrollándose para resolver diferentes problemas (mantener registros, apuntar contratos, emitir edictos,
etc.).
Hasta que los
pictogramas de diferentes tipos que se utilizaban se cambiaron a letras que representaban sonidos... y de repente la escritura se convirtió en un "sistema universal" de desarrollo, acumulación y transmisión de información y conocimiento.
Algunas de las ideas de este libro se mezclan con ideas que he leído posteriormente - especialmente la imposibilidad de predecir el futuro con precisión, ni siquiera con una cierta aproximación, porque no sabemos lo que sabremos en el futuro.
Thomas Robert Malthus, un famosísimo economista, predijo en 1798 que
el mundo entraría en una gran hambruna porque la velocidad a la que crecía la población era mucho mayor que la capacidad de producción de comida.
Y por lo tanto, las mejoras en el nivel de vida pronto iban a desaparecer y toda la humanidad volvería a estar viviendo en el nivel de subsistencia básica.
Ya sabemos que sus predicciones no se materializaron porque, lo que Malthus no sabía, y no podía saber, es cómo se iban a desarrollar y se desarrollaron los sistemas de producción de alimento.
Y, sin embargo, predecimos... y nos tragamos todas las predicciones de los
"expertos".
Una introducción muy clara al pensamiento sistémico. Ideas muy interesantes que comento más abajo.
A. Goldratt (no es un libro, sino un autor) - tiene una serie de libros sobre empresa, pero planteados como novelas. Es como la
novela histórica, pero con conceptos empresariales. ¿Novela empresarial? Son excelentes y recomiendo su lectura. Si vas a hacerlo, empieza por "La Meta"
Newsletters.
Sigo muy pocas newsletters y, creo que no demasiado conocidas:
Un blog con un sinfín de artículos, referencias, enlaces sobre cómo pensamos y cómo hacerlo mejor.
No sé por qué pero cada vez que pienso en esta newsletter (y blog) recuerdo una cita que leí
allí por primera vez, y que creo que refleja su actitud muy bien. Es de Charlie Munger (socio de Warren Buffet) refiriéndose a sus carreras como inversores exitosos:
"Hemos conseguido muchas más ganancias en general haciendo todo lo posible por no cometer errores tontos que intentando ser geniales."
Sobre cómo aprendemos. Tiene ideas muy interesantes y es alguien que realmente se está posicionando como un
experto.
Probablemente más conocido por su libro "Hábitos atómicos". Hace años, antes de que publicase su libro, lo seguía y escribía casi semanalmente. Últimamente no escribe tanto, pero en su blog sigue habiendo una gran cantidad de artículos excelentes.
Pocasts, etc.
Además de los videos sobre el Input comprensible (del que hablo más abajo), el podcast que más me ha tocado este año ha sido el de Jordan Peterson hablando(nos) a los privilegiados occidentales, expertos que utilizan complicadísimas fórmulas de predicción - que como nos dice Taleb (y Deutsch, más
arriba), son muy "resultonas", pero sin ninguna capacidad real de predicción.
Y que piden a los países pobres o en vías de desarrollo que limiten su crecimiento y su bienestar para que ellos, los que han causado el actual desaguisado medio-ambiental, no se vean teniendo que reducir su nivel de vida.
Si te interesa, este es el enlace.
Algunas de las ideas que más me han impactado este año.
Lo desconocido que desconocemos (The unknown unknown)
Estoy ahora
acabando El Cisne Negro - de Nassim Nicholas Taleb. Un libro que hace mucho que estaba en mi punto de mira, pero nunca había llegado a leer.
Su idea de eventos disruptivos impredecibles (los cisnes negros del título) que marcan y dirigen la historia es muy interesante.
No sabemos lo que no sabemos, pero sobre todo no sabemos lo que vamos a saber en el futuro. Por lo tanto, cualquier predicción que hagamos está sujeta a cambios. No sólo eso, es básicamente inútil.
Y, como imaginarás Malthus también sale mencionado en este libro...
Este es un ejemplo de lo desconocido que desconocemos.
Pero hacemos predicciones.
De hecho, las únicas "previsiones" que aciertan son las que se hacen
a toro pasado. Esto es muy importante porque de igual manera que Malthus se equivocó, porque no sabía lo que se iba a inventar en técnicas de agricultura, no podemos predecir qué va a pasar con, por ejemplo, el cambio climático, el desarrollo de la medicina, etc.
Las predicciones, cuanto más a largo plazo menos ciertas. Cuanto más precisión en las predicciones, menos ciertas. Cuanto más se refieran a sistemas complejos más inciertas.
Por ejemplo, "la temperatura subirá en 1,2 grados de media en el siguiente siglo", para ser creíble
necesitaría añadir "con un margen de error de XXX, sabiendo lo que ahora sabemos, y si el ser humano no hace ningún descubrimiento adicional pertinente entre ahora y entonces".
Esto no quiere decir que no tengamos que "cuidar" el medioambiente. Sólo quiere decir que las predicciones sobre sistemas complejos, con plazos de tiempo largos, con pretensiones de precisión, y sin un cálculo del margen de error (es decir, casi todas las previsiones que hacen los políticos y asociados) no valen para
nada.
O más bien, no son
predicciones que predigan nada.
Sólo para quedar bien, justificar políticas y tranquilizar al personal.
Pero cualquier parecido con la realidad es una coincidencia y producto del azar.
Son como las predicciones de un pavo. El día antes de Navidad, el pavo lleva 1.000 días siendo alimentado a diario por un señor muy amable. Dado el conocimiento que tiene el pavo podría - tal como hacemos nosotros - extrapolar del pasado, qué le va a ocurrir en el futuro.
El día que el señor tan amable entra con un cuchillo, en lugar de con la ración de pienso es el
cisne negro que el pavo no podía haber previsto y que va a (de)terminar su vida.
Solo tenemos que mirar en retrospectiva las predicciones que han hecho los expertos sobre la economía, las guerras, etc. en los últimos 50 años: no han dado ni una.
Nadie predijo ninguna de las guerras mundiales, ni el desabastecimiento de gasolina en los EEUU en los años 80, ni la caída de la bolsa de EEUU en el 87, ni la caída del muro de Berlín, ni la caída de las
punto com, ni el ataque del 11 de septiembre de 2001, ni la caída de los grandes bancos, ni la pandemia, ni la invasión de Rusia...
Y son estos acontecimientos, y no el día a día, los que realmente marcaron, y siguen marcando, el devenir de la historia.
Es decir, la historia está marcada y dirigida por acontecimientos que desconocemos y que, además, no podemos conocer.
Lo desconocido que desconocemos (que ni siquiera sabemos que no sabemos).
Reconfortante, ¿verdad?
Pensamiento
sistémico.
Finalmente me puse a formalizar - un poco, tampoco vayas a creer que me estoy haciendo un experto - las ideas que había recogido aquí y allá sobre sistemas.
Y me he dado cuenta de que una gran parte de las
dificultades que mis clientes de coaching encuentran se pueden interpretar más productivamente (es decir, con más probabilidades de mejorar los resultados) desde la perspectiva de sistemas.
Por ejemplo, visto desde la óptica de los sistemas, la oscilación "vacas gordas / vacas flacas" por las que pasan tantos y tantos autónomos y micro-pymes es inevitable por la organización de su "sistema" empresarial.
Y si siguen haciendo lo mismo, aunque sea "mejor", el resultado seguirá siendo el mismo. Sólo que más.
Interpretado desde la perspectiva sistémica, esta
oscilación en la facturación apunta a que puede existir un bucle de realimentación que incluye un retardo y que hace que se produzcan las oscilaciones. Y lo buscamos y, voilà, efectivamente este bucle con retardo está ahí (en concreto, el tiempo que tardan en ponerse a buscar clientes nuevos tiene un retraso muy grande con respecto a cuándo deberían hacerlo).
Es decir, no tienen que hacer más de lo que hacen. Tienen que hacer otra cosa. Es cierto que es fácil decirlo y no tanto hacerlo. Pero al menos irán en la dirección
adecuada.
Estos conceptos
creo que me serán muy útiles en adelante, para ayudar a mis clientes a mejorar sus negocios aún más rápidamente.
Comprehensible input (input comprensible)
Ya habrás oído este chiste:
"¿Sabes hablar inglés?", le preguntó uno a otro.
"Oui", responde.
"Pero, si eso es francés"
"¡Anda!, pero si también sé francés!"
- - - -
Este año me di cuenta de una cosa muy curiosa:
No recuerdo cuándo aprendí a hablar francés.
Sin ánimo de venirme arriba, tengo un nivel de francés bastante fluido. Leo francés - he leído en francés a Camus, a René Guénon, a Montaigne (en un francés modernizado, claro). He trabajado en francés y, la clave más definitoria: hasta he vendido aspiradoras en francés... es decir, hablo francés.
No podría mantener una conversación sobre aspectos filosóficos muy profundos, a
veces cometo errores ortográficos al escribir, pero se puede decir que tengo nivel alto...cuando hablo francés no tengo que pensar en lo que voy a decir.
Pero, y esto es a lo que iba, no recuerdo cuándo aprendí francés .
Es decir, no recuerdo el " estar
aprendiendo " francés.
No tengo ninguna memoria de estudiar, intentar recordar, aprender gramática... todo esto.
Bueno, sí lo recuerdo de los 3 cursos que hice en el colegio-instituto. Y todos sabemos lo que da sí esto...
Nuestra familia se mudó a Canadá cuando yo tenía 15 años. Aunque vivíamos en Montreal, que es ahora principalmente francófona, yo me movía en un entorno completamente inglés - que tampoco dominaba, lo estaba adquiriendo. El
instituto, mis amigos, mis actividades, el trabajo, etc. todo era en inglés.
Empecé a trabajar de ayudante de camarero los fines de semana y los veranos. Los clientes todos hablaban en inglés y entre los compañeros también.
Ah! pero los cocineros eran todos de habla francesa.
Y como ayudante de camarero, primero, y como camarero después, pasaba mucho tiempo en la cocina.
Al principio, no me enteraba de nada, pero luego, poco a poco, me iba enterando, hasta charlando con ellos y llegó un momento - que, como digo más arriba, no recuerdo exactamente cuándo fue - que ya hablaba
francés.
Sin ninguna
dificultad.
Y sin ninguna
sensación de "ahora hablo francés", tampoco.
Simplemente, lo hablaba.
¿Por qué te cuento todo esto?
Porque, nunca lo había pensado hasta ahora, pero este año me he encontrado con el concepto de Comprehensible Input (es decir algo como input comprensible) presentado como una clave (algunos dicen LA CLAVE) para aprender realmente un segundo (o tercer) idioma.
Consiste, explicado muy básicamente, en que la mejor manera de
aprender un idioma es exponiéndose al idioma con inputs (escuchando y viendo, recibiendo) que se comprenden. Por ejemplo, porque alguien dice una palabra (table, por ejemplo) y está señalando la mesa a la vez.
Lo llaman "absorber" un idioma en lugar de "aprenderlo".
Es tan simple, y tan anti-intuitivo, que me enganchó. Sobre todo, porque llevo un par de años intentando aprender árabe - considerado como tan
difícil de aprender para un español como el chino.
Después de más de 2 años con el árabe, soy capaz de analizar sintácticamente frases relativamente complejas, pero incapaz de pedir la hora, o un café.
Bueno, así era. Ahora, aunque es muy difícil que un profesor te quiera enseñar así, he encontrado una app que hace efectivamente esto del input comprensible.
¿Porqué he contado mi historia con el francés?
Porque efectivamente, lo que me pasaba allí es que yo no entendía el francés, al principio, pero como me iban dando cosas, mencionándolas en francés, o me pedían cosas en francés, hasta
que acertaba... esto era una situación pura de "comprehensible input".
Y ha sido sólo este año - 45 años después - que me he dado cuenta de que no recordaba haber aprendido francés. Me di cuenta, pensando en esto del "input comprensible". Claro que funciona. Es justo lo que me pasó a mí.
Pero el porqué contártelo es por otra cosa: más allá de lo interesante del concepto (y lo estoy utilizando este año con mi hijo de 4 años y ya pide que le contemos los cuentos en inglés), si eres - como casi todos los españoles
que conozco - de los que tiene el inglés como "asignatura pendiente", esto te puede interesar.
Puedes quitarte de encima, finalmente, esta asignatura pendiente (que no hace sino hacerte sentir mal).
DE NADA.
Videos sobre input comprensible . Todos tienen subtítulos en español.
La app que utilizo y que sigue este sistema se llama LingQ.
Pasar tiempo con ideas.
Una de las principales ideas que me siguen últimamente es la creación y, sobre todo, ordenación y estructuración de las ideas en un "todo" más o menos coherente.
Puede ser en un librito, en un curso, en un artículo.
Es decir, pasar de tener ocurrencias o ideas que flotan en la mente a poder darles forma, formularlas en un manera
que, por un lado sea aprovechable (para uno mismo y para otros) y por otro que suponga un punto final de esta idea - al menos de momento.
Es como un músico que necesita acabar una composición, una grabación, o un artista gráfico que tiene que dar por terminado un dibujo o un cuadro.
Es la única manera de poder pasar al siguiente.
Mi manera más natural de aprender y obtener ideas es a través de la lectura. Pero veo que aunque leer puede ser una manera de aumentar el conocimiento, además, es en muchos casos una adición. Es decir, a los que nos gusta leer
acabamos un libro y ¿qué hacemos? Empezar otro...
Esto hace que no le saquemos todo el jugo que podríamos a lo que leemos.
Hay varios estudios sobre las ventajas de recuperar lo leído, de intentar recordar (es el propio esfuerzo de recordar lo que genera nuevos caminos neuronales, no si lo recordamos o no).
En cualquier caso, está claro: Lo importante para poder hacer el conocimiento nuestro es ponerlo en nuestras propias palabras.
Y, a continuación, si además de hacer el conocimiento tuyo lo quieres
desarrollar - es decir, poder aportar ideas originales para tu vida o para tu trabajo, hay que trabajar las ideas.
¿Cómo desarrollar tus ideas de manera estructurada?
Zettelkasten.
Así, como suena.
Se trata - originalmente - de una manera de organizar las ideas en fichas que tienen enlaces entre sí (por temas, o por afinidad, o por lo que decidas). El proceso, al parecer, fue inventado o desarrollado por un tal Niklass Luhman. Su historia es muy interesante, pero para no
alargar esto más allá de lo soportable, digamos que le permitió producir una tesis doctoral y un libro en un año, gracias a cómo tenía organizado sus apuntes.
En un proceso que implica tomar las ideas y reducirlas a su expresión más escueta. Así daremos con el núcleo de las ideas y esto permite que otras ideas afines puedan desarrollarse.
Pero además implica relacionar las notas con otras notas por afinidad, categoría, usos en común, etc. De manera que al final produces una base de datos de conocimiento tuyo, a la que puedes entrar desde
cualquier sitio y llegar a algo interesante.
Y de este desarrollo de ideas, podemos ir escribiendo en otras notas, apuntes, etc. Al final tenemos contenido concreto: un libro, un artículo, una entrada de un blog. O, simplemente, una idea bien articulada. Bien formulada.
Para no oírte más a ti mismo diciendo esa incongruencia de "sé lo que quiero decir, lo que pasa es que no me sé explicar".
Si no te sabes explicar, lo más probable es que no sepas - realmente - lo que quieres decir. Al menos, aún no lo sabes.
Y conseguir sobre todo contenido nuestro, original. Con nuestra
aportación personal.
Pero
para todo esto (tomar apuntes en la lectura de los libros, resumir los apuntes, hacer un mapa mental, extraer los conceptos clave, desarrollarlos, etc.) hay que dedicar TIEMPO.
Tiempo a estar con estas ideas. Tiempo a escribirlas, pensar, etc.
Y sin este tiempo, me temo que en lugar de ideas lo que tenemos son ocurrencias. Y más de "... es que no me sé explicar..."
Para quienes trabajamos en creación de contenido, en trabajo con ideas, en asesoramiento, servicios, etc., pasar este tiempo con las ideas - las nuestras o las que se cruzan en nuestro camino, es
esencial.
La entrada en
español de Zettelkasten en la Wikipedia es muy corta y no explica realmente nada. La incluyo por si la quieres utilizar como punto de partida. Zettelkasten.
Sin embargo, este libro me pareció muy útil, porque dedica espacio a la parte teórica y también a cómo se podría implementar:
Y, de todo esto, me viene una idea final:
Disciplina
Disciplina en la ocupación de tu tiempo. Tiempo para leer, tiempo para reflexionar, tiempo para escribir, tiempo para tu formación, tiempo para proyectar,
tiempo para crear, tiempo para hacer coaching.
Sin esta disciplina, estamos perdidos.
Trabajo - en qué estoy ahora
Desde que nos marchamos de Madrid y nos vinimos a vivir en La Alpujarra granadina, he visto - aunque quizá demasiado tarde -, que necesitaba modificar cómo
conseguía llegar a nuevos clientes.
En Madrid daba muchas charlas con las Cámaras de comercio, MadridEmprende!, viveros de empresas, etc. Y en estas charlas, que eran sobre diferentes aspectos de la emprendeduría me conocían más personas. Y algunos acababan haciéndose clientes míos.
Pero aquí no me conoce nadie. Y además estoy a una hora de Granada capital. La ciudad más grande de por aquí.
En estos 3 años aproximadamente, he buscado subcontrar algunos de estos aspectos (el blog, la web, SEO, los anuncios,
etc...).
Mi dictamen final
(saltándome los detalles de momento): miles de euros gastados y Cero resultado concreto. Un desastre.
Seguro que profesionales buenos debe de haber.
Seguro, no. Segurísimo.
Pero yo no los he encontrado. Y no ha sido por no intentarlo.
Al final he optado por identificar en qué partes me iba a centrar y aprender a hacerlas yo mismo (y así tengo más cosas con las que poder ayudar a mis clientes en concreto).
Me he focalizado en 2: el copywriting y la prospección.
Hablaré más a fondo de estas dos cosas más adelante, porque tengo la impresión de que son claves para casi todos los pequeños negocios. El resumen
es que las maneras más "activas" de hacer marketing están muy poco utilizadas por los pequeños negocios. Y son clave para el desarrollo.
Las pasivas (el "inbound marketing" como se llama ahora) son más cómodas. Y no nos sacan de nuestra zona de confort.
Te dejo con 2 frases que me parece que enmarcan bien el tema del marketing para pequeños negocios.
De Ron Pearson (https://www.criticaltosuccess.com/), con quien estuve tomando un curso a finales del año pasado, sobre consultoría en general (y que creo que es aplicable a todos los negocios de servicios
profesionales):
"Calcula en dedicar aproximadamente el 30% de tu tiempo al marketing".
De Peter Drucker:
"El objetivo del Marketing es hacer la venta innecesaria".
Productos que he logrado acabar en 2022.
Llevo mucho tiempo generando
artículos, pequeñas presentaciones, y cosas así, pero todo estaba deslavazado, desorganizado y sin empaquetar.
Una de las cosas en las que me está ayudando mucho Diego es, además de gestionar y dar fluidez a todo lo que hay por detrás de los envíos de emails, las publicaciones, la organización y montaje de las masterclass, etc. es la concreción de algunos productos que estaban a medias desde hacía mucho tiempo.
Gracias a su trabajo - principalmente a que me pide cosas todo el rato - este año han salido:
Certificación PCC
Este año conseguí la certificación (PCC) otorgada por la ICF. Para la mayoría de las personas esto no quiere decir mucho, pero trabajando con empresas más grandes, es un requisito porque es la única manera que tienen de separar la gente que está
realmente preparada para hacer coaching de los que sólo dicen que lo son.
Cuidado que no quiero decir ni que todos los que estén certificados sean buenísimos coaches, ni que alguien que no esté certificado no te pueda ayudar.
Sólo digo que el coaching es una disciplina bastante potente y sutil y para conocerla hay que aprenderla, practicarla y tener alguien que te pueda supervisar para no caer en mala praxis.
Herramientas
Software que utilizo mucho o
que he (re) descubierto
En la nueva versión, la pantalla inicial me resulta particularmente útil para organizar y organizarme. Y de hecho se está convirtiendo en mi pantalla inicial del día.
Allí aparecen las nuevas notas que he podido escribir en el iPad, el iPhone, el portátil, o lo que sea y las puedo organizar en sus
libretas.
También tiene
ahora una especie de lista de tareas con fechas y todos...
Evernote, de momento, es clave para la organización de mis ideas. Pero no me sirve demasiado bien para el desarrollo de las ideas.
Apuntar ideas, fragmentos, notas, apuntes, referencias.
Organizarlas para poder recuperarlas o utilizarlas cuando sean necesarias.
Trabajar la idea: Seleccionar ideas con las que trabajar: profundizar, limpiar la idea y dejarla en
el concepto más sencillo, enlazar la idea con ideas relacionadas, conceptos relacionados.
Producir contenido. La idea de trabajar las ideas es generar contenido nuevo, original, etc. Para esto hay que pasar de la idea inicial, referencia o lo que sea, a contenido concreto: un pdf, un video, un powerpoint, un curso...
Mi herramienta para escribir. Todo organizado. Me puedo centrar en escribir y siempre encontrar lo que ya he dejado a medias. Tiene un modo de focalización en el que desaparece todo lo no-esencial y puedes simplemente ESCRIBIR...
A veces tengo un hueco, y si tengo mi portátil o el iPad, solo tengo que abrir Scrivener y seguir por donde estaba, o
corregir un artículo...
Estoy re-descubriendo Trello para organizar tareas, avanzar en proyectos, tener calendario de
publicación...
Cuanto más
lo utilizo más veo lo poco que sé de Trello y cuánto más podría ayudarme.
De momento, en mi flujo de trabajo para escribir, cuando tengo una idea sobre la que escribir (a veces ocurre), abro una nota nueva en Evernote (donde quiera me me encuentre y normalmente en el teléfono) y escribo lo que se me ocurre. Luego lo paso a la carpeta "ParaEscribir", y ahí voy buscando las ideas para ponerme a escribir. Cuando tengo un tema, lo paso a Scrivener y empiezo a escribir ahí.
Para mí estas tres herramientas son de esas
herramientas que tienen tantas opciones que desconozco que me he propuesto hacer algún curso avanzado en este 2023 sobre ellas.
Sofware que he descubierto y/o estoy comenzando a utilizar.
Muy intuitivo, por un lado (en el aspecto gráfico), pero aún no tanto en la utilización.
Su soporte es excelente.
Editor de textos interconectados. Muy utilizado en el mundo de PKM (Gestión del Conocimiento Personal). Es idóneo para trabajar los conceptos de creación de contenido y zettelkasten - con enlaces bidireccionales -, búsqueda en toda la base datos, mapa relacional visual.
Muy bueno, pero tiene una curva de aprendizaje importante.
En 2022 lo comencé a utilizar un poco por encima.
No le he sacado todo el partido posible. En 2023 espero profundizar.
Para grabar videos, pantallas, etc. Súper potente. Muchas
características. Curva de aprendizaje media (para ponerse a funcionar).
Una aplicación para tomar apuntes orientada al
aprendizaje visual. Para tener notas y conceptos asociados a diferentes categorías. Sólo le he dado una vuelta, pero tiene muy buena pinta.
Otros software de los que me han hablado y me han parecido prometedores
Una aplicación online para ayudarte a escribir no-ficción (ensayos, etc.) siguiendo un proceso que te guía para que consigas el mejor resultado del que eres capaz.
Tiene muy buena pinta pero aún no lo he utilizado a fondo.
Dentro de los conceptos de PKM (Gestión del Conocimiento Personal) esta es una herramienta que está dando que hablar, y tiene una pinta excelente también, pero de momento no he podido utilizarla. Y además de momento es sólo por
invitación (estoy en lista de espera, ya veremos...).
Pero ya hay cursos de formación sobre Tana. Así que, como te imaginas, también tiene una buena curva de aprendizaje.
Ideas para el 2023.
Para el 2023 tengo en mente tres cosas - en lo que se refiere al trabajo.
1) Probablemente desarrollar un curso más estructurado de estrategia para pequeños (y muy pequeños)
negocios.
2) Empezar un grupo Mastermind. De momento, es sólo para antiguos clientes (si eres un antiguo cliente y no te ha llegado la info y te
interesa, escríbeme y te cuento). En principio, empezará a mediados de enero.
El objetivo es compartir recursos, ideas, darnos apoyo y valor.
La famosa "soledad del emprendedor" es un factor muy real.
3) Ampliar el curso de ventas para incluir también la parte de prospección y la de embudos de venta.
Conforme se concreten alguno de estos tres proyectos, ya te iré contando.
....
Bueno, si has llegado hasta aquí, te felicito de verdad.
Si nos viéramos en persona te invitaría a un
panetone (el único dulce-bollo por el que he pagado 50€).
Gracias por acompañarme este año.
No volveré a escribir hasta la segunda semana de enero. Espero poder pasar algo de tiempo con familia y algo de tiempo con tranquilidad para pensar.
Te deseo lo mejor y hasta el 2023.