Estaba estos días recordando tiempos en los que leía sobre diferentes figuras retóricas. Me pasaba tardes
leyendo estas cosas.
Metáforas.
Metonimias.
Oxímoron.
La figura retórica que siempre me ha llamada la atención es el “Zeugma”.
Zeugma es una figura
retórica en la que “una palabra rige varias unidades análogas en el mismo periodo, apareciendo una sola vez.”
Vale.
Esta definición (que hace falta un diccionario para entender) quiere decir, en español: que
se utiliza una palabra y la siguiente vez que se podría utilizar, se omite (pero se entiende).
Por ejemplo: Juan comió
pescado. Andrés carne.
Comió aparece una vez. Pero se entiende 2 veces.
Chulo, ¿verdad?
Seguro que lo habías utilizado muchas veces sin darte cuenta de lo que haces.
Y mucho menos de que se llama Zeugma.
Y no sólo eso.
Hay varios
tipos de Zeugma.
En castellano no se hacen diferencias, pero en otros idiomas sí.
Si tienes interés mira la entrada de Zeugma en Wikipedia (una página escuetísima) y las equivalentes en inglés y francés (cambiando el idioma).
Por ejemplo, el zeugma semántico (que espero que no vayas a confundir con el sintáctico, vale, que es de un género muy distinto) tiene algo de juguetón,
porque además de utilizar un verbo, por ejemplo, una sola vez para dos sujetos diferente, lo hace cambiando el sentido del verbo en cada una de las interpretaciones - y eso que solo aparece una vez…
Frases como:
“Enriqueta estaba encerrada en su habitación y en sus pensamientos.”
“A veces toma los consejos que se le dan. A veces sólo té.”
Y la que se hizo famosa entre la gente del “artisteo”
“No sé
si cortarme las venas, o dejármelas largas”.
Y, dirás, con vaya chorradas pasas el tiempo, ¿no?
Es que llevo unos días bastante pachucho.
Estoy mejor.
Gracias por preguntar.
Pero pasé bastante de la semana pasada en la cama.
Fiebre,
dolores, tiritonas… y tiempo.
Y cuando recordaba esta afición a leer sobre figuras retóricas, me daba cuenta a la vez de que
en aquellos tiempos también tenía tiempo.
Tiempo para pasarlo en estos quehaceres e intereses.
No tenía esta sensación actual de estar desbordado de manera permanente…
Pero, claro, estando enfermo, uno se puede “permitir” ciertas cosas porque, de repente, “tienes tiempo”.
Como sabéis los que habéis trabajado conmigo, lo de parar a diario es algo que “machaco” mucho.
Pero últimamente lo tengo un poco abandonado.
Cuando paramos ocurren todo tipo de cosas.
A varios niveles.
Todas
positivas.
La próxima vez te escribo algo sobre lo que podemos conseguir, y evitar, simplemente parando.