La gran pregunta:
¿En qué fijarme ahora?
Es muy fácil quedarse enganchado en las urgencias de cada momento.
Sabemos que hay cosas que hacer para que el negocio crezca, pero “ahora no podemos”.
Pensamos esperar a que tengamos tiempo, se acaben las urgencias, etc.
Pero esto nunca pasa.
Nunca vas a “tener tiempo”.
Ahora ya tienes tiempo.
Todo el tiempo que vas a llegar a tener.
Lo que pasa es que lo dedicas a otra cosa.
A otras cosas.
Tu negocio es un sistema
Tiene fortalezas.
Tiene debilidades.
Uno de los eslabones es el más débil.
Por ahí se desangra.
Este es el que has de
resolver.
No hay mucho más.
Y recordar de qué va tu negocio (que constato a menudo que a casi todo el mundo se le olvida)… pero esto para otra ocasión.