Vamos mejor. Vamos bien.
El negocio va mejor.
Me dicen a menudo.
Y esto ¿qué quiere decir?
Existe un
estudio muy interesante que creo que viene al caso.
Los psicólogos se inventan un montón de diferentes situaciones para hacer
estudios. La verdad es que pueden llegar a ser muy ingeniosos.
En este estudio invitaban a las personas a que rellenasen un
formulario. El formulario tenía unas cuantas preguntas, pero como siempre en los formularios de los psicólogos, la pregunta importante era UNA.
La ponen ahí, metida entre todas las demás, para despistar.
Para que no llegues allí con la
sensación de “qué pregunta más importante. A ver si la contesto bien. A ver si quedo bien.”
No, lo que buscan es que contestes de manera inconsciente.
De manera natural.
Y como que te inviten a un experimento psicológico y tengas que rellenar formularios es lo menos natural que te puedes imaginar,
pues tienen que buscarse las mañas para que tu respuesta venga de manera fluida y sin que pienses sobre las consecuencias de la respuesta.
Bueno, pues la pregunta importante era: “Cómo de satisfecho estás con tu vida.”
Y, así, como te
cuento, metida entre otras preguntas más o menos que daban el pego.
La que importaba era esa.
Cómo de satisfecho estás con tu vida.
¿Y, en qué consistía el experimento?
Para preguntar eso no había que hacer tanto montaje.
Antes de que se pusieran a rellenar el formulario, un persona que estaba allí les pedía, así como si tal cosa, que por favor fuesen a la sala de al lado a hacer una fotocopia del formulario, porque no les quedaban casi.
Y en la fotocopiadora había, unas veces sí y otras no, una moneda de más o menos 10 céntimos.
Ahí olvidada.
Alguien se la había dejado.
Obviamente,
por 10 céntimos no vas a devolverlo a objetos perdidos.
Así que los que se encontraban con la moneda se la
quedaban.
Hasta ahí bien.
Luego volvían y cuando les tocaba, entraban con su formulario y lo rellenaba.
Adiós y gracias.
El resultado del experimento:
Los que se habían encontrado una moneda de 10 céntimos en la fotocopiadora tenían una tendencia a calificar con una puntuación más alta el grado de satisfacción con su vida que los que no se habían encontrado la moneda.
¿Qué quiere decir esto?
Que mi percepción de cómo me va está muy condicionado por lo último que me ha pasado.
Aunque tenga la importancia de, digamos, 10 céntimos.
Por ejemplo, ha entrado un nuevo cliente, o me han pagado una factura o alguien nos ha dado un like a nuestra empresa y tengo la sensación de que “vamos bien”.
Es una sensación… Pero, realmente no tiene que ver con si realmente vais mejor, o no.
Porque la única manera de saber si voy mejor o no, es tener un plan. Y estar constatando dónde estoy.
Con respecto al plan, claro.
Por que si no, es como si estás haciendo un edificio y dices que vas mejor, pero no hay un plano con el que compararlo.
O si estás de viaje y no sabes exactamente dónde quieres llegar.
Si crees que vas mejor en un
juicio, pero no sabe exactamente cuál es la acusación...
Ir mejor en tu negocio o no no depende de que esta semana estés más
descargado, ni de que haya entrado un cliente nuevo, ni de que el moroso ese te haya pagado finalmente (aunque sea con una quita).
No.
Tu negocio va mejor cuando te has acercado más al objetivo que tienes para tu
negocio.
Si no, serás siempre como los de la fotocopiadora: dejando que lo último que te ha pasado defina cómo valoras tu
avance en el negocio.