Para muchos emprendedores, su bandeja de entrada de correo electrónico es el centro de su trabajo y su
productividad.
Cuando quedas con un amigo para comer, por ejemplo, o con un cliente para una reunión y os decís, "envíame un
correo electrónico", probablemente utilices este correo como confirmación y recordatorio de que has quedado.
La bandeja de
entrada de correo electrónico, la agenda y la lista de tareas están todas conectadas.
El principal problema con esto es que
todo tipo de personas periféricas e irrelevantes tienen acceso constante a ti en esa bandeja de entrada de correo electrónico.
Y si a esto le añades que muchos consultamos nuestro correo electrónico, dándole al botón de enviar/recibir (o abriéndolo en el teléfono) 10, 12 o 30 veces al día, tienes la receta para sentirte empantanado la mayor parte del tiempo.
He aquí algo que quizá no quieras saber:
El motivo por el que revisas tan a menudo tu correo electrónico (o LinkedIn, Facebook, TikTok, Instagram, YouTube, etc.) es porque no sabes qué hacer.
Esta es la pura verdad para la mayoría de las personas, la mayoría de las veces.
La mayoría de las personas son demasiado permisivas con dejan entrar en su bandeja de entrada de correo electrónico.
Y, además, la mayor parte de la gente consulta su correo electrónico porque, al menos en ese momento, no saben exactamente qué hacer.
O - peor aún - saben qué hacer pero lo están evitando.
Así que dejan que cualquiera aparezca y les diga qué hacer.
Esto mata tu
productividad.
Además, en lugar de tener la sensación de un gran día de trabajo satisfactorio, te quedas con una sensación de
movimiento sin rumbo y frustración.
La solución es fácil: tu bandeja de entrada de correo electrónico debe estar como una
tarea más en tu lista de tareas.
Cuando en tu lista has puesto "Revisar correo electrónico", lo haces, lo tachas y sigues con
tu trabajo.
No es algo que hay que 17 veces al día.
De hecho, a casi todos nosotros nos iría bien - muy bien - revisar el correo electrónico una o dos veces al día como máximo.
Si lo haces, el resto de tu tiempo lo tendrás para trabajar sobre tu sistema - tu negocio, en lugar de trabajar en el negocio.
Lo que buscas es no estar respondiendo y reaccionando a otras personas.
Lo que buscas es que ellos respondan y reaccionen a lo que tú haces.
Si lo enfocas así verás:
(1) la cantidad de trabajo realmente valioso y productivo que se puede realizar en relativamente poco tiempo, y
(2) lo ágilmente que los demás responden y reaccionan a ti cuando sabes lo que estás haciendo (o incluso simplemente aparentas saber lo que estás haciendo).
Una forma de ayudarte a matar las distracciones es unirte a algo GRANDE que te "obligue" a concentrarte.
Cuanto más desafiante, más caro, mejor.
Pronto te avisaré de algo que quiero empezar para ayudarte a ir de “llevado por las circunstancias” a “generando las circunstancias”.
¿Te animas?