La clave de la productividad es hacer más de lo que importa y menos de lo que no importa.
El mayor impacto lo consigues cuando concentras toda tu energía - física y mental - en una dirección.
Una forma de reducir la dispersión es preguntarte (ya sé que es difícil), si lo que estás haciendo realmente importa para el resultado que buscas.
Si te dejas de sentimentalismos e ideas que van y vienen, probablemente podrías eliminar entre el 20% y el 40% de lo que haces, sin afectar negativamente al resultado final.
Como ya sabes que el tiempo es limitado, es de cajón que todo el tiempo que dedicas a las cosas menos importantes es - necesariamente - a expensas de las más importantes.
Hacerse esa pregunta es más fácil que responderla. Sobre todo responderla con sinceridad.
Admitir que estás haciendo algo que no importa significa que has estado perdiendo el tiempo. Y encima verse resistiéndote a dejarlo…
Así que es mucho más fácil seguir haciendo lo que hemos estado haciendo y decirnos a nosotros mismos que si diéramos con un truco más de productividad, todo iría mejor y avanzaríamos más
rápidamente.
Como ya hemos hablado en otras ocasiones, estar ocupado y ser productivo no son lo mismo.
Estar ocupado es correr en círculos. Lo que buscas es moverte en dirección a tus objetivos.
El problema es que es MUY fácil estar ocupado.
Lo difícil ser productivo.
El verdadero "trabajo" de la productividad tiene menos que ver con mejorar la eficiencia y más con mejorar la eficacia.
Es decir, no limitarse a contrastar si tu vehículo está avanzando a buena velocidad y con un consumo adecuado, sino preocuparse principalmente de que vas en la dirección correcta.
Hay pocas cosas peores que hacer de manera eficiente lo que no tendrías ni siquiera que estar haciendo.
Vale, creo que todo esto es muy razonable y puede que te toque de alguna manera.
Pero si eres como la mayoría de las personas con las que hablo (profesionalmente, quiero decir) aunque dicen estar dispuestas a hacer lo que “importa”, resulta que tampoco es tan fácil saber lo que importa.
Sobre todo si vienes de un mundo en el que lo que importa es hacer tu trabajo, producto, servicio, etc. bien.
Si, es un poner, quisieras llevar tu actividad profesional de básicamente un autónomo a algo que se parezca más a una pequeña empresa y puedas tener algo de tranquilidad económica algún día...
¿Cuál es el siguiente paso para ti?
¿Cómo identificas qué es lo importante, qué es “sólo” urgente y qué es realmente no importante?
¿Cómo te abstraes de tu psicología habitual, de tu perspectiva mental tan arraigada que te impide ver, y además te impide ver que no ves?
¿Crees que te vendría bien una mirada externa sobre dónde estás y cómo salir del círculo de “estar ocupado, pero no avanzar”? Aquí puedes solicitar una entrevista…
Quizá aprendas algo que no sabías. O quizá simplemente te ratifiques en lo que tendrías que hacer…