Este es el título de un libro de física que leí por primera vez hace mucho tiempo…
Un libro pensado para neófitos o simplemente para personas que no tienen formación, ni pretensiones de tenerla, pero sí curiosidad y ganas
de pensar.
Tenía capítulos muy (muy) cortos sobre diferentes temas y en cada tema una explicación muy “de andar por casa” y
algunos gráficos y dibujos que resultaban muy clarificadores.
Por ejemplo, utilizaba el concepto de “experimento mental” de
Einstein para explicar por qué la luz se puede curvar.
Para ello nos invitaba a imaginar un ascensor que cae en el vacío a una
velocidad constante que es superior a la velocidad de la luz.
Hay una persona dentro del ascensor que, como está cayendo con
el ascensor de manera constante, no nota que está cayendo. (Si te parece difícil que no notase la velocidad, considera que nosotros - en la tierra - que vamos girando sobre el eje de la tierra a unos 1.670 km por hora y, a la vez, girando alrededor del sol a unos 108.000 km por hora y, además, alrededor de la Vía Láctea a 250 km por SEGUNDO -todo a la vez-, somos capaces de sentarnos en una silla y sentir que estamos parados).
Como iba diciendo…
Pues el ascensor que caía tenía un agujero en un lado. Y por ahí, en un momento dado, entraba un rayo de luz.
Como el ascensor viajaba más deprisa que la velocidad de la luz, cuando el rayo de luz tocaba la pared contraria, el ascensor ya había caído, así que el rayo de luz tocaba en un punto más alto que por donde había
entrado.
Y para el observador que está estacionario dentro del ascensor, lo que ve es que el rayo de luz se curva hacia
arriba. Es decir, que en un sistema cerrado que se mueve a más rápido que la velocidad de la luz, los rayos de luz no son rectos, como los conocemos, sino curvos.
¿Qué te parece? Chulo ¿verdad?
¡¡Y sin una sola fórmula!!
Pero en realidad, de lo que te quería hablar era de otro ejemplo que ponía que también tenía que ver con la velocidad de la luz.
En este caso, la explicación es un poco más compleja (al menos para mí), pero el resultado final es que aunque creamos que la velocidad de
la luz es un límite para nosotros - y para los objetos del universo - en realidad esto no es así.
Se puede ir - en principio -
más rápido que la velocidad de la luz.
Lo que no se puede hacer es superar la barrera de la velocidad de la luz. Es decir, no
hay manera de superar esa barrera, por más que te esfuerces, si has empezado desde una velocidad inferior a la velocidad de la luz.
Desde aquí no se puede llegar al otro lado.
En principio, no es imposible ir a mayor velocidad que
la luz.
Lo que es imposible es llegar a ir más rápido que la luz, partiendo desde debajo de la velocidad de la luz e
intentando acelerar.
Por más que aceleres no lo conseguirás.
Acabarás implosionando (esto último me lo he inventado yo).
Y se me ha quedad grabado porque pasa igual con los pequeños negocios que en realidad son “auto-empleos”.
Por más que se esfuerzan en conseguir mejores resultados, por mucho que lo intentan y se esfuerzan sólo logran cargarse más y más, y acabar más y más desbordados y sobrecargados.
Por que básicamente están haciendo más de lo mismo.
Aunque a ellos les parezca que van haciendo cosas diferentes, siempre las hacen desde dentro de su paradigma, de lo que consideran posible, razonable, verosímil, etc.
Para que tu negocio pase a un siguiente nivel no se puede hacer acelerando desde este lado.
No se puede lograr haciendo más de lo que haces.
Si quieres pasar de “auto-empleo” a un Pequeño Gran Negocio, necesitas cambiar de paradigma.
Y para esto necesitas darte cuenta, en primer lugar, de que estás limitado por un paradigma.
El mismo paradigma que te ha dado lo que tienes - que no es poco.
Pero que ahora tienes que poner a un lado si quieres dar un paso y salir del “auto-empleo”.
¿Y Por qué salir del auto-empleo?
Probablemente ya estás
viéndolo en tu propia situación, pero por si acaso, en el siguiente email te contaré mi manera de interpretar esto y por qué por muchos cursos de marketing, por muchos masters, por muchos videos, si no cambias de paradigma, dentro de 2 años estarás, exactamente, en el mismo lugar.
Pero esto en el siguiente email.
De momento, quédate con la idea de que lo que te ha ayudado a llegar hasta aquí (a estar por tu cuenta e ir tirando, por así decirlo), no te va a ayudar a cruzar la frontera psicológica que necesitas cruzar para que tu pequeño negocio sea lo que buscas.