Imagínate que ahora mismo puedes multiplicar por 2 todo tu dinero. De golpe.
En un estudio 100 personas de todos los ámbitos se comprometieron (Año Nuevo) con objetivos positivos para ellos. Cada uno el suyo. Dejar de fumar, perder peso, implantar un horario más eficaz, comer mejor, aprender inglés...
Una año después, tu apuestas todo tu dinero - doble o nada - a si crees que al final de un año la mayoría ha conseguido implantar cambios significativos y duraderos, o si
han vuelto más o menos a donde estaban.
Cuando se pregunta esto, curiosamente, una gran cantidad de personas apuesta por que
sí han logrado cambios significativos (y perderían todo lo que tienen 😞.
El porcentaje de personas que vuelven a lo mismo,
según todos los estudios, a pesar de proponerse implantar cambios ronda el 90%. ¡Sabiendo estas probabilidades nos podríamos hacer ricos!
¿Por qué es esto así?
Principalmente porque cuando intentamos hacer algo diferentemente a cómo lo
hacemos habitualmente no sabemos en realidad a qué nos estamos enfrentando.
No conocemos el monstruo con el que tenemos que
pelear.
Nos enfrentamos con uno de los dragones voladores de Juegos de Tronos, con un cuchillo para poner
mantequilla.
De esos cuchillos que son redondeados y no tienen filo.
Y así nos va.
Y una de las cosas más interesantes es que seguro que no te ha extrañado en absoluto esto de que el 90% no lo consigue.
En el fondo ya sabemos que es imposible.
O casi...
Y el casi radica en que si te armas adecuadamente, y te preparas adecuadamente, entonces tienes alguna posibilidad de lograrlo.
Si no, no.
A veces damos con la tecla por casualidad.
O porque estamos ya tan desesperados para el cambio que ponemos toda la carne en el asador, pero de verdad, y las circunstancias se ponen de nuestro lado, y al
final lo conseguimos.
Pero a grandes rasgos, lo más habitual es que no consigamos implantar cambios.
¿Y por qué quiero cambiar, con lo guapo que estoy así? te preguntarás.
Ahora mismo no quiero perder peso, ni aprender inglés, ni nada de eso... lo único que realmente busco es que me vaya mejor con mi negocio, o en mi trabajo...
Bien.
Lo que consigues en tu negocio tiene una parte de "circunstancias" y otra de lo que tú haces.
Esta última parte es la que nos interesa ahora mismo.
Tus resultados vienen de las cosas que haces (o no haces).
Lo que hago o no hago viene de mis hábitos y costumbres y, sobre todo, de cómo me interpreto y cómo interpreto la situación.
Es decir que mi resultados vienen, en gran medida, de mi mentalidad. De mi perspectiva.
Para cambiar mis resultados, necesito cambiar mi mentalidad y mi perspectiva.
Porque en cada
momento yo estoy eligiendo qué hacer, qué pensar, qué no hacer, en función de mi mentalidad.
Este es un monstruo muy diferente
de simplemente hacer pequeños cambios de comportamiento.
Y por esto no se suele lograr.
AHORA, si te armas adecuadamente y estudias tu enemigo, entonces sí puedes lograrlo.
Y en qué consiste armarte adecuadamente.
Curiosamente, varias de las cosas que hacen más posible que logremos cambios de este tipo implican a otras personas.
En realidad, no es tan raro pues somos seres muy sociales.
Cosas que aumentan tus probabilidades de conseguir implantar cambios son:
- Compartir con otras personas lo que te propones.
- Tener una persona o personas a las que
vas teniendo periódicamente al tanto de cómo vas.
- Apoyarse en experiencia, información, colaboración y comprensión de otros.
Esto no quiere decir que el cambio sea responsabilidad suya.
Tampoco quiere decir no tengas que poner esfuerzo.
Quiere decir que acompañado, en estas maneras
concretas, tienes muchas más probabilidades de conseguirlo.
Y muchas menos de "despistarte", "olvidarte", "descarrilar",
"abandonar", etc.
Porque has implantado una estructura de apoyo.
Esto es como hacerte con un equipo que tiene algo más que un cuchillo para poner mantequilla como arma principal.
Y esto es casi la ayuda más importante que te da un grupo de Mastermind.
Que trabajas por tu cuenta, pero con una estructura de apoyo que multiplica las probabilidades de que lo consigas.
Siempre recordando que lo que estás consiguiendo ahora mismo - sea el ámbito que sea - está muy ligado a lo que haces o no haces.
Hay una frase que lo resume muy bien.
La leí en inglés y no logro traducirla para que tenge el mismo impacto, pero es algo así:
La diferencia entre los que tienen éxito y los que no, es que los que tienen éxito hacen las cosas que los que no lo tienen prefieren no hacer.
El día 15 de noviembre comenzamos el grupo Mastermind.
- A las 18 h (hora peninsular de España)
- Por zoom. Reserva 60-90 minutos
Como me parece que te lo
estás pensando, quizá lo mejor es que lo veas en persona, así que vamos a hacer un primer día de puertas abiertas.
Así tú
sabes si te apetece continuar el viaje con nosotros. Y nosotros sabremos si encajas (seguro que sí).
Así que si te interesa
ver en persona cómo es esto de un grupo Mastermind pulsa aquí y te enviaré el enlace para el día de puertas abierta.