Hola :
Confiésalo, si eres sincero es posible que dijeras: “La verdad es que sí sé lo que hay que hacer y, realmente, si quisiera le dedicaría el tiempo, aunque al principio
tuviese que posponer otras cosas menos importantes”.
“Lo que pasa es que no sé por qué, pero no me pongo…”
Y aquí estamos con lo que en realidad está por debajo de todo lo que hemos estado viendo hasta ahora: saber qué hacer y no llegar a
hacerlo suele estar motivado por saboteadores que tenemos dentro y que nos hacen fijarnos en cualquier excusa para no hacer, o para hacer otras cosas en lugar de las que tenemos que hacer.
Y estos saboteadores ¿qué pinta tienen?
Son,
principalmente voces que tenemos en nuestro interior.
Y tienen - cada uno - una personalidad y un discurso muy concretos.
De hecho, seguro que estás muy familiarizado con los tuyos.
El que te dice que no puedes, o que lo vas hacer mal,
o que ya lo has hecho mal, o que en realidad, quién te crees que eres… el que te dice que “en qué jaleo te vas a meter”, el que te dice si eres bueno en lo que haces los clientes llegarán… bueno, seguro que te suenan…
Estamos ahora en el terreno de las otras 2 situaciones (de las 3 de las que venimos hablando):
A- Sabes lo que tienes que hacer, pero no lo logras (por tiempo, dinero, conocimiento…, te dices.)
B- Sabes lo que tienes que hacer, pero te resistes (tienes el tiempo, los recursos, pero lo pospones porque… en realidad, porque tienes resistencias).
¿Te ha pasado alguna vez que te has estado
resistiendo a hacer algo, o “no encontrabas el tiempo”, o siempre te venía mal. Te daba pereza, vaya rollo…
Y luego lo hiciste, cuando ya no podías aplazarlo más.
Y resulta que no fue nada del otro mundo.
Fue bastante rápido, indoloro, y
hasta puede que lo disfrutaras.
Y hasta puede que te hayas dicho “¿y porqué no lo habré hecho antes?”.
Pues sí.
Te hubieras ahorrado mucha sensación de culpa, de tener algo
pendiente, de estar mirando para otro lado y, además, se hubiera resuelto el asunto mucho antes.
Pues algo así te propongo. Que, si es que estás en esta situación, en los 60 minutos que durará lo que estoy preparando seas capaz de pasar al otro lado de lo que te está deteniendo - o de aquello con lo que te estás deteniendo.
Es decir, que salgas diciendo: “¿Y por qué no lo habré hecho antes?”
Aquí para que te avise en cuanto se abra la inscripción, si es que no te has apuntado aún.
Un
saludo,