Cuando te focalizas en el hacer, y el hacer se convierte en tu guía, en tu Norte, en tu estrella polar, es cuando te puedes ver teniendo razones para hacer cosas irrazonables.
Un ejemplo muy extremo es el resultado de las ideas razonables del siglo XX en Europa (en aquel momento el lugar y tiempo más "progresivo" y "avanzado" de toda la historia de la humanidad).
Ideas “razonables” y “verosímiles” que dieron lugar a millones de muertes a través de campos de concentración, gulags,
guerras mundiales….
Algunos datos de muertos por ideas “razonables”, sólo en el siglo XX:
15 - 20 millones de muertos en la I Guerra Mundial.
70-80 millones de personas murieron en la II Guerra Mundial (directa
e indirectamente).
14 millones de personas murieron en los Gulags - campos de concentración soviéticos.
60-80 millones de muertos en la China de Mao Tse Tung
160-200 millones de muertos intentando implantar ideas “razonables”.
En mucha menor medida, claro, pero a casi todos nos pasa lo mismo: tenemos miles de razones para comportarnos como nos comportamos… a pesar de que el resultado está muy lejos de ser el que quisiéramos.
Pero nos aferramos a nuestras “razones”.
- Por qué no cómo las cosas que se que me harían, y tengo la tensión disparada.
- Por qué no hablo de otra manera a mi pareja y ya casi ni nos soportamos.
- Por qué no dejo de perder tiempo con series, redes sociales, etc. y duermo mal y poco, casi no tengo relaciones "reales" y tiendo a comparar mi vida con el montaje ficticio de los influences.
- Por qué no empiezo y mantengo la campaña de marketing y ventas y sigo posponiendo dar un empujón al
negocio.
Esto de seguir haciendo lo que no funciona es algo que por sí mismo no va a parar… porque siempre tenemos “razones”:
Una de las principales herramientas para contrarrestar esta deriva es la contemplación.
Parar.
Pero hoy día es muy difícil parar.
No estamos acostumbrados a estar con nosotros mismos.
Somos extraños para nosotros mismos.
Sólo conocemos de nosotros el diálogo incesante que ocurre en nuestras cabezas y con el que nos identificamos.
Como si fuéramos este diálogo.
Así que te propongo algo menos difícil.
Una manera guiada de pasar tiempo útil contigo cada día este verano: El curso Explórate!
Un viaje hacia tu interior, en 30 capítulos, que sólo te va a requerir 10-15 minutos al día, 6 días por semana.
Como en una lectura de verano, poco a poco, vas a ir descubriendo el móvil… ¿del asesinato? No, del sabotaje.
Y el perpetrador…
¿Quién es el saboteador? El acomodador? El Mayordomo?…
La respuesta es: tú.
Lo que pasa es que para sabotearte te disfrazas de persona razonable.
De persona con razones.
Todas las razones por las que haces o no haces algo.
- Las razones por las que no logras vender más.
- Las razones por las que hoy no es un día para empezar un régimen.
- Las razones por las que hoy, con el día que he tenido, me voy a apalancar con mi “pecado” favorito de comer/beber y a darme un atracón de series.
- Las razones por las que me comporto así con mi pareja.
Y así andamos…
Con estrés, ansiedad, frustración, cansancio y, encima con relaciones estancadas con mi pareja o con mis hijos, y comiendo mal y con una salud regular…
Todo porque me
saboteo.
El curso te ayudará a ver de dónde te vienen estas tendencias a sabotearte.
Cuándo empezaron y por qué.
Cómo se presentan ahora mismo.
Y para que no todo parezca negativo, también te propone ejercicios para ayudarte a identificar tus fortalezas y cómo puedes “apalancarlas” a tu favor (y cómo puedes sortear tus áreas menos fuertes).
Y, al
final, habrás hecho un repaso de tu vida, de los momentos más destacados y que más te han marcado; de los momentos en los que tus fortalezas te han ayudado y de los momentos en los que tus aspectos menos fuertes te han puesto la zancadilla.
Como te digo, es una novela de verano, en la que tú eres protagonista.
Y, como apéndice, te propondré que escribas la continuación de tu vida, a partir de ahora, con un guion más acorde con lo que buscas.
En el que tu día a día tenga más de satisfacción que de frustración.
- Más de gozo que
de sufrimiento.
- Más de salud y energía que de falta de ilusión.
- Más de relaciones sanas que crecen y menos de verte estancado y repitiéndote.
-
¿Te apetece?
A mí me parece muy interesante, la verdad.
La historia de cada uno es muy cautivadora cuando se cuenta.
Sí. Incluso la tuya, aunque no te lo creas.
Además de interesante, este curso te dará también la posibilidad de empezar a ir
en otra dirección, si lo deseas.
Hasta el día 1 de agosto, el curso Explórate tiene descuento: en lugar de 247€, cuesta sólo 97€.
Aquí te puedes apuntar (recuerda utilizar el código VERANO2024).
Por si te lo estás pensando, el martes 30 de agosto, a las 18h (hora peninsular de España), puedes conectarte a una video-charla: cortita, no creas, porque ya está todo explicado. Es sobre todo por si tienes preguntas de última hora o estás dudando de
si es para ti, si tendrás tiempo ahora que te vas de vacaciones, y esas cosas.
Aquí te puedes apuntar a la charla. Y aunque te hayas apuntado ya al curso, si quieres también puedes venir a la charla.
Te dará la oportunidad de hacer preguntas, aclarar dudas, etc. Aunque igual tendrás mejores cosas que hacer, digo yo…