La variable konstante
Las constantes (las recuerdo como "k") en las ecuaciones es algo que recuerdo especialmente de cuando iba al instituto. No sé por qué.
Me parece una maravilla que haya constantes así en el universo: La velocidad de la luz. La fuerza gravitacional. La carga electromagnética de un electrón.
Algo que no cambia.
Nunca.
Una bala de cañón y una pluma en caída libre ideal adquirirían la misma aceleración…
Pero más allá de esto, incluso algo como pi, por ejemplo. Una constante aplicada a una ecuación, que nos da un resultado concreto.
Gracias a la constante.
Perdón, es que soy un poco friqui con estas cosas.
En fin. A lo que iba.
Cuando tengo una situación, especialmente si es repetida, que no logro resolver. En casa con mi pareja, con mis hijos, con colegas en el trabajo… o conmigo mismo…
Hay implícita una “ecuación” en cómo se interpreta lo que está ocurriendo.
La ecuación implícita es: Y*O=R
Y= “yo mismo”
O= “el o lo otro” (cualquier persona, cosa o situación ajena a ti)
R= Resultado. La situación que quisiera
modificar.
Donde "Y" y "O" son variables y "R" el resultado de la interacción de las variables.
Pregunta:
¿Cuánta
energía dedicas a intentar cambiar la “O”?
En mi trabajo, se repiten una y otra vez situaciones / conversaciones del tipo: es que siempre está… (quejándose, llegando tarde, equivocándose…) lo que sea…
No sé cómo conseguir que (fulanito) deje
de… empiece a…
Mi pareja no deja de… mi jefe siempre está…
Y así.
Sin ningún resultado.
Más que aumento de frustración.
Así que si te ves en esta situación te propongo que cambies la ecuación.
En lugar de Y+O=R, la cambiamos
a
Y*k=R
Qué es “k”?
k es una constante.
Algo que no va a cambiar.
Algo que está ahí.
Para fastidiarte.
No. Es broma.
Está ahí para que afiles tu cerebro e intentes averiguar como conseguir un resultado diferente con la nueva ecuación.
¿Se te ocurre qué podrías modificar en la nueva
ecuación para obtener un resultado diferente?
Efectivamente: cambiar la “Y”.
¿Qué puedes hacer tú diferente, en lugar de esperar que sea el/lo otro que cambie?
Porque, sin duda te darás cuenta de que si cambias la "Y" el resultado cambiará.
Así son las ecuaciones.
Esto nos dice que, al menos parcialmente, el resultado es una función de esa
“Y”.
Es decir, de lo que tú haces o dejas de hacer.
Así que si tienes algún tipo de conflicto que no cambia, de situación que se repite (especialmente, pero no exclusivamente, en el caso de relaciones interpersonales), explora cómo te iría si
TÚ haces algo diferente.
Recuerda: si consideras al otro como una constante, verás la situación con muchísima más claridad y verás qué tienes que hacer tú para tener un resultado diferente.