Como decía en mi mensaje anterior, es el momento de un cambio.
Mi vida personal ha ido cambiando también y cada vez tengo más claro que la satisfacción en la vida, una vida plena y con el mayor grado de felicidad, es posible.
Bueno, nos es que lo tenga más claro.
Es que lo tengo absolutamente claro.
Pero también tengo clarísimo que no es posible por donde solemos
ir.
De hecho, el camino que ponen ante nosotros habitualmente, el que tenemos delante de nuestros ojos siempre, cual zanahoria ante un burro, es un camino engañoso.
Es como si fuese una drogadicción: estas propuestas de vida que tenemos
constantemente ante nuestros ojos, nos proporcionan un pequeño momento de gratificación, pero te van metiendo en un agujero más profundo cada vez.
Parece prometer (digo parece, porque realmente sólo lo insinúa) que nos lleva hacia la felicidad.
Pero, en realidad, te va haciendo deslizarte, poco a poco, casi con gusto, hacia la insatisfacción, la alienación de ti mismo, la ansiedad, el estrés y, en general, la falta de sentido.
Y una vida sin sentido, no tiene sentido.
Claro.
Por eso, y especialmente para la gente sensible, los índices de suicidio, depresión y ansiedad están por las nubes.
Esto, en la sociedad más rica, protegida, desarrollada y acomodada de toda la historia.
Nos tendría que hacer pensar ¿no te parece?
Y, no se trata de cambiar “la sociedad”.
Ahí no hay nada que hacer, excepto
si todos cambiamos.
De lo que somos responsables es de nosotros mismos, y luego de los que tenemos a nuestro “cargo”.
Nuestros hijos, por ejemplo.
Enseñarles a vivir más en lo REAL.
Nuestra responsabilidad colectiva pasa por elevar el nivel de nosotros mismos.
Si un gran porcentaje de la sociedad lo logra, entonces la sociedad, en su totalidad, tendrá
un nivel más elevado.
Así que como mencioné en mi email anterior, voy a focalizar mi trabajo directamente sobre el trabajo de desarrollo personal.
¿Qué es el trabajo de desarrollo personal?
Es el trabajo que te ayuda a convertirte en la persona que puedes ser.
Que te ayuda a acercarte al máximo a tu potencial.
Pero, el trabajo de desarrollo
personal no es nada como lo que vemos en las portadas de revistas: gente de físico estupendo, meditando en paz, casi levitando, ante un sol de atardecer, en una playa tranquila.
Estupendo.
Esto no es trabajo personal.
Esto es otra manera más de mantener la fantasía de que podemos ser felices sin interrumpir nuestros patrones.
Sin interrumpir los deseos de nuestro ego.
Sin frustrar nuestros pequeños mecanismos de defensa.
(¿Desafortunadamente?) La idea popular del trabajo personal se ha convertido una manera más de mantenernos atrapados en nuestra propia red.
No.
El trabajo de desarrollo personal implica esforzarte contra tu ego, contra tus automatismos, contra tus justificaciones.
Para hacerlo hay que empezar por desenmascarar nuestros auto-engaños.
El principal autoengaño es que somos una persona constante, y no la multitud de personajes que se adueñan de nuestra mente en diferentes momentos del día.
Hasta que no lo "vea" (y esto quiere decir "verlo", no "entenderlo" intelectualmente), no puedo hacer nada para deshacerme de ellos y empezar
a ser la persona que sé que puedo llegar a ser.
De esto va a ir mi trabajo a partir de ahora.
Hace unas semanas he lanzado un grupo piloto.
Diez almas valientes, de entre mis clientes más longevos y exitosos, que se han apuntado a hacer un trabajo de un nivel más alto, más auto-exigente.
Sobre todo menos “gratificante”.
Pero un trabajo que empieza, en
seguida, a dar frutos.
Nos hemos dado unos meses para, entre todos, encontrar un formato adecuado, que pueda funcionar bien.
Con el año nuevo tendremos, probablemente, una idea más clara y abriré un siguiente grupo de trabajo.
Si quieres que te tenga al corriente de este trabajo, respóndeme directamente (no tienes más que responder a este correo) y te enviaré más información cuando escriba algo al respecto.
También te avisaré, por si te interesa, cuando se abra un siguiente grupo de trabajo.
Si no te interesa leer sobre este trabajo de desarrollo personal, no tienes que hacer nada porque, como te dije, dejaré de escribir aquí y en breve borraré tu datos de mis lista.
Te deseo todo el éxito posible, según tú definas éxito.