Bueno, quizá me he pasado de frenada, porque a muchos de nosotros SÍ que nos cuesta poner objetivos (al menos objetivos claros, concretos).
Lo de quiero “felicidad”, satisfacción”, etc. ya nos lo sabemos. Y ya vimos que no nos ayuda a tomar decisiones en el día a
día.
Pero digamos que hemos conseguido poner un objetivo claro y accionable.
¿Ahora qué?
La semana pasada hablábamos de fijar objetivos que tiren de ti como un imán.
Vale… ya tenemos el objetivo.
Pero ahora… hay que hacerlo realidad.
Y para esto el objetivo tienes que mantenerse VIVO.
Mientras estabas en el taller que dimos, seguro que lo sentías como vivo.
Lo difícil es mantenerlo vivo cuando cierras Zoom y te
encuentras con el ruido, las urgencias y las rutinas.
Ese momento en el que parece que todo lo que “hay que hacer ya”, todo lo que te estaba esperando, pesa más que lo que de verdad importa.
Y ahí empieza la disyuntiva:
👉 Hago lo que
me empuja hacia mi objetivo (con esfuerzo, incomodidad, incluso aburrimiento a veces)…
O
👉 Hago lo que me resulta más fácil ahora mismo (dejarme llevar por lo que tengo delante. Urgencias, apetencias, etc.).
Y claro, el segundo camino siempre está a mano.
Con muy poca fricción.
Por eso, en el taller vimos que la clave está en la claridad sostenida:
- Elegir qué hacer… y también qué NO hacer.
- Revisar con frecuencia.
- Apoyarse en un grupo que te recuerde lo que dijiste que harías.
Porque solo con un objetivo potente y con esa claridad constante puedes elegir el camino difícil… y mantenerlo.
Así que estoy preparando un taller de seguimiento, donde trabajaremos justamente esto: cómo sostener la claridad en medio del caos del día a día.
📌 Si quieres estar entre los primeros en reservar tu plaza, apúntate aquí:
👉 https://xlnscoaching.com/lista-de-espera-objetivos/
Nos vemos allí, si quieres claridad sobre a dónde vas,
y poder elegir si realmente es ahí donde quieres ir.