(por si eres de los que se lo ha perdido - y tienes un día aburrido - aquí están los enlaces al par de mensajes anteriores sobre este tema del curso para aumentar tu auto-conocimiento: aquí, y aquí )
Si has decidido que quieres hacer el curso, pero estás esperando... no lo hagas (quiero decir que no esperes, no que no hagas el curso). A menudo, por esperar, nos olvidamos, nos liamos... y se nos pasa el momento...
Aquí (https://xlnscoaching.com/curso-explorate/ ) puedes ver un video adicional y apuntarte.
Bueno, a lo de hoy.
Seguro que te puedes preguntar ¿Y todo esto de
explorarse, mini-retiros, aumentar mi auto-conocimiento… ¿que tiene que ver conmigo? ¿Y, sobre todo, con mi negocio?
Porque, según interpretes tu vida, te puede quedar muy claro lo bien que te vendría hacer el curso, o parecerte que no tienes nada que ver todo esto.
Así que te voy a contar algo…
Pero primero, unas preguntas:
¿Por qué crees que estás haciendo lo que haces?
¿Por qué tienes las aspiraciones que tienes?
¿Por qué crees lo que crees?
¿Realmente piensas que tú has decidido todo esto?
A ver que te parece esta manera de verlo:
Nuestra educación, nuestra familia, nuestro entorno, nuestras experiencias (dónde hemos nacido, cómo me ha ido… etc.) nos dibuja un cuadro que podríamos llamar “De qué va el mundo”.
Este cuadro, como todos, tiene unos bordes, a veces sólo el lienzo, a veces un marco.
El caso es que el cuadro está “limitado”.
No importa lo grande que sea, ni cuántas cosas incluya,
está limitado.
Esto implica que, si no exploras los límites del cuadro, siempre -SIEMPRE- te vas a mover circunscrito en ese cuadro.
Nos cuesta
¿Cómo cuesta? Teniendo que superar miedo, ansiedad, enfado, depresión cada vez que contemplo la posibilidad de hacer algo que no está en el cuadro..
Un oscuro túnel
Estas reacciones son como pasar por un túnel oscuro y del que desconoces la longitud, ni dónde
te va a llevar.
Así que cada vez que siento alguna de estas sensaciones, suelo dar marcha atrás, justificarme, racionalizar, evitar.... y volver a mi cuadro.
Pero si logras atravesar el túnel, sales al otro lado, a un valle primaveral, verde,
con pastos (bueno si eres del norte igual prefieres que sea una playa paradisíaca…)
Este túnel oscuro, estas emociones negativas y resistencias, son reacciones a ti, a la vida, a las circunstancias, a otras personas, cuando te quieren empujar más allá de los bordes de tu cuadro.
Así que tiendes a mantenerte dentro de los límites de tu cuadro que te dice “De qué va el mundo”.
Hasta aquí, bien. ¿No?
Ahora imagínate que otra persona, con otras experiencias, otro
carácter, otra familia tiene su propio cuadro de “De qué va el mundo”.
Ya te imaginas que podría ser bastante diferente.
Probablemente tendrían algunas cosas en común con el tuyo.
Por ejemplo, la ley de la gravedad también estaría en efecto y no se puede uno tirar de un edificio sin producir importantes daños en nuestra carrocería.
Si no comes, acabarás muriendo… y así.
Pero una gran mayoría de lo que hay en ese cuadro “De qué va el mundo” (y la vida) sería muy diferente.
Ahora nos hacemos la pregunta: ¿Cuál de los dos cuadros es cierto?
La respuesta es doble:
Ninguno - en tanto que descripción de la realidad y de lo posible.
Ambos - en tanto que presentan una pequeña porción de cómo es el mundo y la vida.
Recuerda que en esta situación, si en el mejor de los casos tenéis un 20% en común, quiere decir que tú - y la otra persona, claro - os estáis perdiendo el 80% de vuestras posibilidades (porque ni siquiera lo veis. No por tozudez, ni falta de inteligencia. Es que no veis, y no veis que no veis).
Ahora, uno a uno, vamos a añadir el resto de los siete mil millones de cuadros titulados “De qué va el mundo” - uno por cada habitante de la tierra - aproximadamente.
Verás que con cada cuadro adicional, el % de la verdadera Realidad, de las verdaderas posibilidades, a las que tengo acceso en mi cuadro personal se
va haciendo más y más pequeños.
Cada vez hay más cuadros que tienen más cosas a las que pienso que yo no tengo acceso.
Hasta que veo que mi cuadro sólo me presenta como posible una parte ínfima de las posibilidades que hay a mi
alrededor.
No sólo posibilidades externas.
Hoy nos preocupan más las posibilidades internas.
¿De qué soy capaz?
Esto es un manera un poco de andar por casa de explicar esto de las limitaciones auto-impuestas (que me parece un nombre no muy útil, porque vienen un poco de dentro y un mucho de fuera, o al revés).
Si tuvieses implantado el cuadro de otra persona, estos problemas que encuentras con tu negocio, con tus relaciones, con tu salud no serían problemas.
Tendrías muy claro lo que hacer y tendrías toda la energía necesaria para hacerlo.
O incluso nunca habrían sido problemas.
Tendrías otros problemas, claro.
Pero, probablemente, no los que tienes ahora.
Esto explica una buena parte de lo que gente como un servidor hacemos con nuestros clientes: les ayudamos, cada día que hablamos, a ver la situación desde
una manera diferente.
Desde una perspectiva que no les repite en su comportamiento, en sus sentimientos, en sus pensamientos.
Así que, no importa lo que nos decimos.
En realidad, lo que realmente manda sobre lo que consigo o no está ya escrito (o pintado) en mi cuadro “De qué va el mundo”.
Si no cambio ese cuadro, no importa cuánto me esfuerce.
Aunque
consiga implantar una campaña de marketing que me traiga clientes, si esto va en contra de mi idea del mundo (y especialmente de lo que yo me merezco, por ejemplo) acabaré por sabotearme.
Aunque decida empezar a comportarme de otra manera más sana en las relaciones, con mi familia, hijos, pareja, amigos, en la medida en la que no esté incluido en mi cuadro, acabaré por
sabotearme y volver a las andadas.
Aunque consiga desarrollar y empezar un plan para tratarme mejor - comida, ejercicio, descanso, lecturas… - si no está en mi cuadro, lo dejaré.
Y lo haré más pronto que tarde.
Porque estar fuera de mi cuadro “De qué va el mundo” me genera mucha tensión, ansiedad y estrés.
Por esto es tan importante empezar a ser conscientes de qué Cuadro está gobernando tu vida.
Y para esto es imprescindible que ya te hayas dado cuenta de que, en realidad, no estás al 100% al mando (pero sí se te considera 100% responsable).
Como en todo “problema” hay una secuencia a seguir para resolverlo.
El primer paso es reconocerlo.
Reconocer el problema.
Quizá este email te ayude a ello.
El siguiente es identificar cómo es mi cuadro y cómo me estoy limitando y saboteando. Este es el principal objetivo del curso de autoexploración Explórate!.
El último paso es empezar a modificar las partes del cuadro que querrías que fuesen diferentes. Esto te lo da el Plan de Acción Personalizado que haces como colofón de tus 30 días de
mini-retiro.
Si quieres hacer algo diferentemente, sea en tu trabajo, en tus relaciones o en tu bienestar y salud físicos, si te interesa ampliar tu cuadro “De qué va el mundo”, para que incluya más posibilidades de las que ahora te permites, y conseguir cosas que ahora mismo parece que están fuera de tu alcance, creo este curso te puede interesar.
De todos modos, estos son cosas que quizá hay que explicar un poco más.
Asi que he pensado que voy a hacer una reunión en vivo, una video conferencia por Zoom para explicar de qué va este curso, cómo te puede ayudar, si es que aún no ves si es para
ti y contestar a las preguntas que puedas tener.
Será el 30 de julio a las 18h - hora peninsular de España.
No creo que dure más de 25-30 minutos. No va a ser una charla demasiado larga, a no ser que tú lo quieras.
Si quieres asistir a la videoconferencia, pulsa aquí y te apunto.
Aunque, si ya estás
convencido de que este curso te puede ayudar, aquí puedes apuntarte y empezarlo ya.
Aunque en la web pone un precio de 247€, el precio es 97€ hasta el 1 de agosto. Sólo tienes que poner el código VERANO2024 y te aplicará el descuento.
Los 97€ te los gastas con que tengas que invitar a tus cuñados a una cena (y eso si tampoco vas de rumboso).
Es decir, no es el dinero.
Lo que interesa es si te interesas y quieres
cuidarte.
¿Te apetece?
Aquí (https://xlnscoaching.com/curso-explorate/ ) puedes ver un video adicional y apuntarte si te interesaS.